Y es que lo normal hoy es que la victoria se quedara en Pamplona con Osasuna jugándose la vida y el Numancia con remotas opciones de meterse en la pomada, pero nadie dice que las cosas sean fáciles. Y si no que se lo digan al Leganés, cuando también se le pusieron los sorianos 1-2 y al final solo pudieron empatar.
Los pupilos de Arrasate son un equipo alegre, jugadores que la tocan muy bien en la media punta y que contragolpean de maravilla comandados por un magnífico Iñigo Pérez. Su problema es que son flojos atrás y que se veía enseguida que cualquier llegada de Osasuna era sinónimo de peligro.
Mientras la grada seguíamos en ese debate anual de los números de teléfono y la defensa de cuatro, de cinco o de cuatrocientos, el Numancia empezaba a lo suyo y se ponía con un 0-2 que inundaba a El Sadar con un chorro de pesimismo. Pesimismo que ya de por sí se intuía en el ambiente y que Martín se encargó ayer de pegar palos en rueda de prensa, equivocadamente diría yo por los tiempos y no por el fondo.
El gol de Mikel Merino tan seguido del 0-2 nos volvía a meter en el partido y retrataba de nuevo al Numancia en su defensa, era posible la remontada con un poco de fe y unos pequeños cambios. A la anunciada defensa de 4 le sobraba la posición de Oier en el triángulo que monta Martín en el centro del campo. Y digo le sobraba, no por la posición sino por el tipo de jugador.
Nos pegamos horas hablando de sistemas y la clave no está ahí sino en la ejecución, en la filosofía que tú propongas. Hoy, con Oier ahí, proponías peinadas y balones largos cuando el partido te pedía clarísimamente balones por abajo ayudando a la calidad que habías sacado por bandas. ¡¡¡Por fin, Martín!!!
Buen partido de Olavide y casualmente en el sitio donde nunca puede rendir, peor Alex (está muerto físicamente) y determinante entrada de De las Cuevas, poniendo la calidad que se necesitaba por el centro junto con Roberto (qué monumento tienes merecido, chaval, tal y como estás y cómo luchas) y haciendo más grande aún el trabajo y la pelea de un señor como la copa de un pino: Nino.
El testarazo de Merino al puro estilo de su padre ponía al osasunismo de nuevo en la parte alta de nuestro particular Dragon Khan de Osasuna y lo que antes eran negros nubarrones ahora se convertían de inmediato en un día radiante con defensa de cinco sobre el campo. Pelillos a la mar jeje
A falta de tres jornadas estamos en toda la pomada y vamos a jugar a casa de uno de los equipos más en forma de la Liga Adelante, pero ¿quién es el guapo que no se pone a soñar con lo que nos viene? Lo del miércoles es difícil, muy difícil, pero esto es deporte y cosas más complicadas hemos visto. Tarragona es el objetivo y no podemos pensar más allá.
Desde la altura de la grada, y con la tranquilidad que da comer pipas, ésta es mi visión del deporte y en especial de Osasuna. "Vamos a cenar hoy, ya veremos qué desayunamos mañana"
Mostrando entradas con la etiqueta Olavide. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Olavide. Mostrar todas las entradas
domingo, 22 de mayo de 2016
sábado, 30 de abril de 2016
Donde y como quería Martín. Alcorcón 0- Osasuna 1
Manotazo encima de la mesa el de hoy de Osasuna en un dificilísimo campo en el que solo había ganado un equipo en toda la temporada. Desde luego que el manotazo no obedece tanto a sensaciones de equipo superior y que manda sobre el rival, pero sí que es un zarpazo para decir aquí estoy yo.
No ha salido bien Osasuna al partido y mucho de ese problema viene del repetitivo sistema con dos carrileros en el que un equipo como el Alcorcón, que usa, y diría que abusa, de la superioridad en banda te pone en muchos aprietos. Un muy buen partido de Nauzet nos ha permitido salir vivos de demasiadas jugadas por banda sin que se le pusiera remedio.
Si nuestro portero ha sido el mejor jugador de Osasuna lo mismo podemos decir del portero rival. Ha sido nuestro jugador número 12 y a la postre su pifia ha resultado tan definitiva como el partido de Nauzet para que el marcador sea el que ha sido. ¡Muchas gracias Dimitrovic, aquí tienes un amigo!
Magnífico el doble pivote que ha planteado Martín, con un Manuel que crece cada día y que, como es de movimientos lentos, está mucho más cómodo con acompañante que jugando solo. El domingo la quinta tarjeta de Mikel le puede poner en esa tesitura y ojalá no veamos su sufrimiento.
Entre semana ya dije por activa y por pasiva que viendo el juego del Alcorcón no entendía la posición de Oier adelantado cuando el rival no genera juego en esa zona del campo sino que lo hace más arriba. Así su partido ha pasado más desapercibido y con la sensación de que si hubiera intercambiado su puesto con Merino podríamos haber generado más juego. Pero no dejan de ser suposiciones que no tienen fundamento alguno, lo sé.
Una pena la falta de físico de Merino a estas alturas porque la salida de De las Cuevas había parecido que daba al equipo más serenidad con el balón y más control, pero su cambio por Olavide ha provocado todo lo contrario y hemos sufrido demasiado.
En general magnífico el partido defensivo en cuanto a intensidad y compromiso, si bien insisto en los problemas de las bandas por una mala colocación. Este equipo ha presentado su candidatura a objetivo alto, al igual que los socios estamos llamados a presentar la nuestra para nuestro compromiso con el club, sin que eso deba tomarse como una oposición a nada. Igual que en lo deportivo el objetivo es siempre sumar.
No pinta mal la primavera con los tres puntos y además es una alegría tremenda, sobre todo para los y las desplazadas a Alcorcón con Gorriak On Tour, que han tenido el susto en el autobús con el buitre y la rotura de la luna delantera. Feliz de que solo haya sido un susto.
Entramos en mayo y Martín tiene a su Osasuna donde deseaba tenerlo desde agosto. Llegan los seis últimos partidos y en ellos es en los que el míster había puesto toda su vista. Llega el momento de jugar para "el objetivo", mucho más después de comprobar que otros objetivos ya están afianzados y van por buen camino.
No ha salido bien Osasuna al partido y mucho de ese problema viene del repetitivo sistema con dos carrileros en el que un equipo como el Alcorcón, que usa, y diría que abusa, de la superioridad en banda te pone en muchos aprietos. Un muy buen partido de Nauzet nos ha permitido salir vivos de demasiadas jugadas por banda sin que se le pusiera remedio.
Si nuestro portero ha sido el mejor jugador de Osasuna lo mismo podemos decir del portero rival. Ha sido nuestro jugador número 12 y a la postre su pifia ha resultado tan definitiva como el partido de Nauzet para que el marcador sea el que ha sido. ¡Muchas gracias Dimitrovic, aquí tienes un amigo!
Magnífico el doble pivote que ha planteado Martín, con un Manuel que crece cada día y que, como es de movimientos lentos, está mucho más cómodo con acompañante que jugando solo. El domingo la quinta tarjeta de Mikel le puede poner en esa tesitura y ojalá no veamos su sufrimiento.
Entre semana ya dije por activa y por pasiva que viendo el juego del Alcorcón no entendía la posición de Oier adelantado cuando el rival no genera juego en esa zona del campo sino que lo hace más arriba. Así su partido ha pasado más desapercibido y con la sensación de que si hubiera intercambiado su puesto con Merino podríamos haber generado más juego. Pero no dejan de ser suposiciones que no tienen fundamento alguno, lo sé.
Una pena la falta de físico de Merino a estas alturas porque la salida de De las Cuevas había parecido que daba al equipo más serenidad con el balón y más control, pero su cambio por Olavide ha provocado todo lo contrario y hemos sufrido demasiado.
En general magnífico el partido defensivo en cuanto a intensidad y compromiso, si bien insisto en los problemas de las bandas por una mala colocación. Este equipo ha presentado su candidatura a objetivo alto, al igual que los socios estamos llamados a presentar la nuestra para nuestro compromiso con el club, sin que eso deba tomarse como una oposición a nada. Igual que en lo deportivo el objetivo es siempre sumar.
No pinta mal la primavera con los tres puntos y además es una alegría tremenda, sobre todo para los y las desplazadas a Alcorcón con Gorriak On Tour, que han tenido el susto en el autobús con el buitre y la rotura de la luna delantera. Feliz de que solo haya sido un susto.
Entramos en mayo y Martín tiene a su Osasuna donde deseaba tenerlo desde agosto. Llegan los seis últimos partidos y en ellos es en los que el míster había puesto toda su vista. Llega el momento de jugar para "el objetivo", mucho más después de comprobar que otros objetivos ya están afianzados y van por buen camino.
Foto: observatorio.info
lunes, 22 de febrero de 2016
Cambio de rumbo de 180º. Osasuna 1- Zaragoza 1
Que tenemos un míster al que le encanta mandar recados y mensajes en sala de prensa, lo sabíamos; que Martín no estaba acertando en esta estrategia desde hace un tiempo, también; y que ayer solo le faltó un mejor resultado para, por fin, combinar mensaje con puntos es algo obvio.
Como obvio es también que los empates como ayer saben a gloria y no los del día del Almería. Eso sí míster, el detalle de la bronca a Urko por correr en el cambio sobraba porque dejas mensajes que se pillan rápido. Pelillos a la mar.
Magnífico ayer el Osasuna que nos puso Martín en el campo, magnífico no porque este once vaya a ser un equipo que esté para pelear el ascenso con los rudos equipos que andan por ahí y alguno que viene, que ojalá sí lo esté pero lo dudo. Es magnífico porque vuelve a enchufar al osasunismo a un idilio que veníamos teniendo durante la temporada y en el que nos daban igual fallos tremendos como los del gol del Zaragoza ayer.
Esos fallos los vemos como pasos en la maduración y asentamiento. Creo que hablo por más de uno y una cuando opino que prefiero fallos como los de ayer que la frialdad del día del Almería o el equipo timorato y ramplón de Leganés.
Que Otegui, que dejó muestras del pedazo de jugador que va a ser en cuanto rompa su físico, falle solo delante del portero, que se cometa el error del gol suyo o que Pucko no acierte, después de hacer una ruptura como las que venimos pidiendo, a mí me cabrean en el instante pero se pasa enseguida.
Otro fallo y con otra lectura es el de Urko Vera, ahí yo veo mucha ansiedad y no pecado de juventud. En ambas cosas Martín tiene trabajo; uno será dar minutos y confianza y el otro tratar de bajar las expectativas y 'mimar' a Urko.
Desde aquí debo pedir disculpas a Mikel Merino por dudar de que con defensa de cuatro andaría justo para sostener su parcela. ¡Madre mía qué jugador! Solo, con Roberto y Otegui por delante, se bastó y se sobró para sostener la línea de 3 del Zaragoza con el apoyo de dos laterales, mucho más asentados en este sistema, y dos centrales que gozaron de lo lindo, sobre todo Miguel Flaño que echó un muy buen partido y que dejó dudas sobre su situación con una defensa de cinco.
Solo el cambio del Zaragoza, metiendo a dos medias puntas, hizo que Torres bajara un poco más su posición y se invirtiera el triángulo dejando a De las Cuevas por delante. Bien Osasuna en el manejo de balón y mucho mejor ejecutado en la segunda parte con un Pucko incisivo en banda y un Alex que se desfondó encarando una y otra vez a su lateral. Una pena que Olavide no esté como le hemos visto en muchas ocasiones y ayer volviera a dejar pasar una oportunidad de inicio. ¡Esa cabecica!
Lo dicho, una vuelta a los orígenes, al Osasuna que nos invita a bajar a El Sadar, a acompañarle a Córdoba y a lo que sea y mucho más cuando al poco de comenzar el partido una explosión de voces corearon con más ganas que nunca el "somos un equipo" y a más de uno se nos pusieron los pelos como escarpias.
Esperemos que sean otro nuevo punto de inflexión en la temporada todos estos ingredientes. Los puntos llegarán, la simbiosis entre grada y su reflejo en el campo ya volvió ayer. ¡Que dure!
Como obvio es también que los empates como ayer saben a gloria y no los del día del Almería. Eso sí míster, el detalle de la bronca a Urko por correr en el cambio sobraba porque dejas mensajes que se pillan rápido. Pelillos a la mar.
Magnífico ayer el Osasuna que nos puso Martín en el campo, magnífico no porque este once vaya a ser un equipo que esté para pelear el ascenso con los rudos equipos que andan por ahí y alguno que viene, que ojalá sí lo esté pero lo dudo. Es magnífico porque vuelve a enchufar al osasunismo a un idilio que veníamos teniendo durante la temporada y en el que nos daban igual fallos tremendos como los del gol del Zaragoza ayer.
Esos fallos los vemos como pasos en la maduración y asentamiento. Creo que hablo por más de uno y una cuando opino que prefiero fallos como los de ayer que la frialdad del día del Almería o el equipo timorato y ramplón de Leganés.
Que Otegui, que dejó muestras del pedazo de jugador que va a ser en cuanto rompa su físico, falle solo delante del portero, que se cometa el error del gol suyo o que Pucko no acierte, después de hacer una ruptura como las que venimos pidiendo, a mí me cabrean en el instante pero se pasa enseguida.
Otro fallo y con otra lectura es el de Urko Vera, ahí yo veo mucha ansiedad y no pecado de juventud. En ambas cosas Martín tiene trabajo; uno será dar minutos y confianza y el otro tratar de bajar las expectativas y 'mimar' a Urko.
Desde aquí debo pedir disculpas a Mikel Merino por dudar de que con defensa de cuatro andaría justo para sostener su parcela. ¡Madre mía qué jugador! Solo, con Roberto y Otegui por delante, se bastó y se sobró para sostener la línea de 3 del Zaragoza con el apoyo de dos laterales, mucho más asentados en este sistema, y dos centrales que gozaron de lo lindo, sobre todo Miguel Flaño que echó un muy buen partido y que dejó dudas sobre su situación con una defensa de cinco.
Solo el cambio del Zaragoza, metiendo a dos medias puntas, hizo que Torres bajara un poco más su posición y se invirtiera el triángulo dejando a De las Cuevas por delante. Bien Osasuna en el manejo de balón y mucho mejor ejecutado en la segunda parte con un Pucko incisivo en banda y un Alex que se desfondó encarando una y otra vez a su lateral. Una pena que Olavide no esté como le hemos visto en muchas ocasiones y ayer volviera a dejar pasar una oportunidad de inicio. ¡Esa cabecica!
Lo dicho, una vuelta a los orígenes, al Osasuna que nos invita a bajar a El Sadar, a acompañarle a Córdoba y a lo que sea y mucho más cuando al poco de comenzar el partido una explosión de voces corearon con más ganas que nunca el "somos un equipo" y a más de uno se nos pusieron los pelos como escarpias.
Esperemos que sean otro nuevo punto de inflexión en la temporada todos estos ingredientes. Los puntos llegarán, la simbiosis entre grada y su reflejo en el campo ya volvió ayer. ¡Que dure!
domingo, 24 de enero de 2016
Los rojos la supieron meter. Osasuna 3- Llagostera 0
Y es que en un partido bastante más flojo que contra el Oviedo o contra el Bilbao Athletic, hoy Osasuna suma tres puntos por meter parte de las ocasiones de las que dispuso y porque tuvo mucho menos rival que en aquellas ocasiones.
Muy laxas y muy frías las salidas al partido en ambas partes y en la primera muy mal defendidas las dos primeras y casi únicas llegadas del rival. A partir de ahí hemos vivido un partido en el que se veía que el mayor problema podía venir de no aprovechar nuestras ocasiones y dar vida a un rival que se empeñaba en tocar y tocar, pero sin malicia alguna arriba.
Espesos en la línea de creación y aun así hemos llegado con peligro en la primera parte, aunque haciendo internacional al portero contrario en ocasiones de las que no se pueden perdonar contra otro rival. Al final, un jugador que necesita como el comer quitarse la ansiedad, se llevaba el premio al trabajo oscuro que realiza y que no siempre se le valora. Bien Nino, pero sobraba lo de la camiseta.
El que no se ha llevado el premio del gol, pero aun así ha dejado claro que, desde que Martín le ha cogido por banda, está siendo otro jugador y me hace dudar de si no será el gemelo de Kenan Kodro. Irreconocible.
En el centro ya digo que he notado cierta espesura ofensiva con Roberto y con Olavide. Eso sí, cuando sueltan su clase en El Sadar vemos otra cosa, otro fútbol. Irregulares hoy, sobre todo el niño, pero con destellos de calidad tremendos. El segundo tiempo de Torres es espectacular, en defensa y en ataque. El que ha estado un poquito por debajo de su último nivel es Mikel Merino, pero es que era tan alto el listón que no extraña un pequeño bajón.
Atrás sin problemas; bien en lo defensivo y en su tónica habitual en ataque los laterales. David un poco mejor que en los últimos días pero le noto "raro", no termino de ver al David del comienzo, al mandón y superior. Todos tenemos derecho a un pequeño bache; volverá por sus fueros.
Que Osasuna en este mes de enero esté tercero y que, con más o menos acierto, estén jugando jugadores como Kodro, Maikel o Martins dicen mucho y bueno de cómo se está manejando la plantilla. Los frutos llegarán y están llegando.
Y dejo para el final lo peor, lo que me ha hecho ponerme delante de la pantalla sin tener claro qué escribir, viendo todo en blanco: Osasuna tiene un verdadero problema y urge meterle mano, porque el equipo lo necesita y el momento actual es clave.
No es de recibo que en el momento actual de esplendor deportivo en el campo haya un hueco y que ese hueco provoque un silencio casi sepulcral en el estadio. Llegó el momento de sentarse, de ser pragmáticos y sobre todo dejar de consentir atropellos. Todos ganaremos.
Muy laxas y muy frías las salidas al partido en ambas partes y en la primera muy mal defendidas las dos primeras y casi únicas llegadas del rival. A partir de ahí hemos vivido un partido en el que se veía que el mayor problema podía venir de no aprovechar nuestras ocasiones y dar vida a un rival que se empeñaba en tocar y tocar, pero sin malicia alguna arriba.
Espesos en la línea de creación y aun así hemos llegado con peligro en la primera parte, aunque haciendo internacional al portero contrario en ocasiones de las que no se pueden perdonar contra otro rival. Al final, un jugador que necesita como el comer quitarse la ansiedad, se llevaba el premio al trabajo oscuro que realiza y que no siempre se le valora. Bien Nino, pero sobraba lo de la camiseta.
El que no se ha llevado el premio del gol, pero aun así ha dejado claro que, desde que Martín le ha cogido por banda, está siendo otro jugador y me hace dudar de si no será el gemelo de Kenan Kodro. Irreconocible.
En el centro ya digo que he notado cierta espesura ofensiva con Roberto y con Olavide. Eso sí, cuando sueltan su clase en El Sadar vemos otra cosa, otro fútbol. Irregulares hoy, sobre todo el niño, pero con destellos de calidad tremendos. El segundo tiempo de Torres es espectacular, en defensa y en ataque. El que ha estado un poquito por debajo de su último nivel es Mikel Merino, pero es que era tan alto el listón que no extraña un pequeño bajón.
Atrás sin problemas; bien en lo defensivo y en su tónica habitual en ataque los laterales. David un poco mejor que en los últimos días pero le noto "raro", no termino de ver al David del comienzo, al mandón y superior. Todos tenemos derecho a un pequeño bache; volverá por sus fueros.
Que Osasuna en este mes de enero esté tercero y que, con más o menos acierto, estén jugando jugadores como Kodro, Maikel o Martins dicen mucho y bueno de cómo se está manejando la plantilla. Los frutos llegarán y están llegando.
Y dejo para el final lo peor, lo que me ha hecho ponerme delante de la pantalla sin tener claro qué escribir, viendo todo en blanco: Osasuna tiene un verdadero problema y urge meterle mano, porque el equipo lo necesita y el momento actual es clave.
No es de recibo que en el momento actual de esplendor deportivo en el campo haya un hueco y que ese hueco provoque un silencio casi sepulcral en el estadio. Llegó el momento de sentarse, de ser pragmáticos y sobre todo dejar de consentir atropellos. Todos ganaremos.
Foto: navarrainformacion.es
sábado, 2 de enero de 2016
A bachatas, a foxtrot o a jotas, pero a algo. Osasuna 1- Nastic 1
Si algo resume, para mí, el partido de hoy de Osasuna es que cuando hemos tenido en el campo jugadores acorde con lo que su míster propone es cuando hemos visto lo mejor de la tarde y lo que ha merecido la ovación final. Hasta ese momento aquello era un quiero y no puedo y un error tras otro error que tenía nombres, apellidos y causas. Parejas de baile no acordes con lo que sonaba en megafonía. Era cuestión de hacer un intercambio de parejas o cambiar una por otra, como así ha sido.
A estas alturas creo que todos deberíamos tener claro cuál es la propuesta de juego que ofrece Enrique Martín Monreal y desde luego en ella no está ni ganar la posesión ni tocar y tocar para llegar a la puerta contraria. Su juego se basa en la llegada a lo más en cuatro toques y eso necesita mimbres que Osasuna no los tenía en la primera parte. Lo que había en el campo necesitaba otra propuesta y la duda generada entre una cosa y otra ha provocado más de 45 minutos "perdidos".
Si tu propuesta es esta es complicado que la puedas ejecutar con un ataque basado en Roberto, Jose, Kodro y Nino unido por una banda derecha profunda con Oier en el carril. Podrás intentar jugar a otra cosa, pero no a la que propones y de ahí que se haya visto demasiado juego ralentizado y movimientos equivocados de tres cuartos hacia adelante. Kodro jamás de los jamases entenderá un último pase de Jose y Jose jamás será un jugador que encare y desborde por banda pero nunca les negaré nada mientras dejen todo en el campo.
Otra cosa ha sido cuando han salido al campo la otra pareja de baile; Olavide es mucho más vertical y Alex Sánchez se mueve de maravilla en sus caídas a banda, cuando el físico le acompañe tendremos un jugador muy interesante. Por fin habían salido dos bailarines acordes al baile rápido que proponemos y el gol nuestro es un ejemplo de ello; Olavide vuelve a romper desde dentro a banda y crea peligro (¡cuántas veces habremos visto esto en el Promesas!).
De nuevo se ejecutaba lo que pide el míster y quedaba claro que este equipo cuando va a la heroica se desenvuelve de maravilla, es feliz y saca lo mejor de un Mikel Merino al que no le llega el día de parar de crecer.
Poco premio para lo ofrecido por Osasuna y, sobre todo, excesivo premio para un Nastic al que le ha faltado la consistencia de Emaná y le han sobrado tics de ese "otro fútbol" que tan mal sienta cuando intentas remontar.
Un punto menos para el primer objetivo y una nueva confirmación para mi visión sobre qué es jugar bien a fútbol: ejecutar bien lo que tú propones. Si vamos a bailar jotas no podemos poner gente con velocidad de vals, o por lo menos a los dos de la pareja.
Foto: http://www.cdpadelmora.com/
sábado, 28 de noviembre de 2015
Paso a la normalidad. Osasuna 1- Alcorcón 2
Y es que podemos quedarnos con lo de que si la confianza, que si la intensidad o la mala suerte, pero yo hoy he visto un muy buen partido en el rival (no olvidemos que siempre jugamos contra alguien). Si a eso le unes una colocación de jugadores poco acorde a lo que propones, junto con un mal día en gente súper importante como Nino, David y Unai, nos da como resultado la victoria del Alcorcón. Vamos, algo muy normal.
Insisto en mi opinión de que no termino de ver a Roberto en este sistema y no digamos lo de Martins como lateral. Por muy bien que esté Unai, que lo está, no podemos dejar toda esa banda a que el chico tenga otra actuación estelar. Si a Alex le acompañas con un lateral que pierde el sitio tanto como lo hace el portugués le da una ventaja decisiva al rival. Mucho más si ese rival tiene gente arriba que juega de maravilla y un delantero centro que será el mejor o uno de los mejores de la categoría.
Totalmente descompensado el equipo de inicio, una posición de Oier difícil de entender y una solución que la veía más de medio estadio: metías a Oier al lateral (siempre que no entrase Aitor), pasabas a Javi a la izquierda, cambiabas de banda a Alex y ponías a Roberto con Mikel. Equilibrio, normalidad y compensación en el once. Pero no, nos empeñamos en lo mismo, en dejar que Roberto saque de su chistera el balón parado y mientras el Alcorcón dueño y señor de la parte más peligrosa del juego, la línea de 3/4.
El cambio en el descanso, para mí, solo hizo empeorar al equipo y me explico: bien que benefició en algo el juego ofensivo, pero la banda derecha era para Pucko y nos cogían, de nuevo, una y otra vez. Defensa de 3 para un juego atacante del rival con muchos quilates. De inicio se pudo romper el partido con dos ocasiones clarísimas del Alcorcón con poste incluido.
Como el fútbol tiene estas cosas, de ese final nos hemos encontrado con el guante de Roberto y el empate de Mikel, baile en el banderín incluido como recuerdo de su padre (luego vendría el abrazo con el míster para recordar a otro padre). A partir de aquí el partido se movía por impulsos de intensidad y de bravura, generalmente dirigidos por Alex y alguna ocasión de Pucko, combinado con fallos defensivos de un desconocido David y un más atinado Unai en este periodo. Algo lógico en una liga tan larga con chicos de esta edad.
En este caso y como nueva llegada de impulso nos encontramos con la ocasión de Olavide que pudo ser el 2-1 y sin embargo acabó al poco con el 1-2 del rival, fruto de la enésima carambola acompañada de errores promovidos por una defensa de 3 adelantada. Muchas concesiones innecesarias.
Partido para analizar, repasar varias veces y sacar conclusiones ya. Nos ha ganado un señor equipo y ha hecho que el líder hoy no apareciese por el terreno de juego.
Creo que la temporada empieza a entrar en un período de "normalidad" y eso supone que el ático igual deje de ser nuestro lugar de residencia. No pasa nada, Osasuna está para vivir en cualquier otro piso mientras sus habitantes estén aprendiendo a convivir.
Insisto en mi opinión de que no termino de ver a Roberto en este sistema y no digamos lo de Martins como lateral. Por muy bien que esté Unai, que lo está, no podemos dejar toda esa banda a que el chico tenga otra actuación estelar. Si a Alex le acompañas con un lateral que pierde el sitio tanto como lo hace el portugués le da una ventaja decisiva al rival. Mucho más si ese rival tiene gente arriba que juega de maravilla y un delantero centro que será el mejor o uno de los mejores de la categoría.
Totalmente descompensado el equipo de inicio, una posición de Oier difícil de entender y una solución que la veía más de medio estadio: metías a Oier al lateral (siempre que no entrase Aitor), pasabas a Javi a la izquierda, cambiabas de banda a Alex y ponías a Roberto con Mikel. Equilibrio, normalidad y compensación en el once. Pero no, nos empeñamos en lo mismo, en dejar que Roberto saque de su chistera el balón parado y mientras el Alcorcón dueño y señor de la parte más peligrosa del juego, la línea de 3/4.
El cambio en el descanso, para mí, solo hizo empeorar al equipo y me explico: bien que benefició en algo el juego ofensivo, pero la banda derecha era para Pucko y nos cogían, de nuevo, una y otra vez. Defensa de 3 para un juego atacante del rival con muchos quilates. De inicio se pudo romper el partido con dos ocasiones clarísimas del Alcorcón con poste incluido.
Como el fútbol tiene estas cosas, de ese final nos hemos encontrado con el guante de Roberto y el empate de Mikel, baile en el banderín incluido como recuerdo de su padre (luego vendría el abrazo con el míster para recordar a otro padre). A partir de aquí el partido se movía por impulsos de intensidad y de bravura, generalmente dirigidos por Alex y alguna ocasión de Pucko, combinado con fallos defensivos de un desconocido David y un más atinado Unai en este periodo. Algo lógico en una liga tan larga con chicos de esta edad.
En este caso y como nueva llegada de impulso nos encontramos con la ocasión de Olavide que pudo ser el 2-1 y sin embargo acabó al poco con el 1-2 del rival, fruto de la enésima carambola acompañada de errores promovidos por una defensa de 3 adelantada. Muchas concesiones innecesarias.
Partido para analizar, repasar varias veces y sacar conclusiones ya. Nos ha ganado un señor equipo y ha hecho que el líder hoy no apareciese por el terreno de juego.
Creo que la temporada empieza a entrar en un período de "normalidad" y eso supone que el ático igual deje de ser nuestro lugar de residencia. No pasa nada, Osasuna está para vivir en cualquier otro piso mientras sus habitantes estén aprendiendo a convivir.
domingo, 8 de noviembre de 2015
El algodón no engaña, reflexionemos. Elche 2- Osasuna 1
El algodón no engaña, como bien decía el anuncio de los años ochenta y noventa. Algunos llevamos diciendo hace unas semanas que Osasuna está en una tendencia descendiente y que hay un problema para contrarrestar que los rivales nos hayan cogido la medida. La realidad es que no vemos cambio alguno y eso es lo único que me preocupa porque lo tenemos todo para poder hacer una temporada notable y cumpliendo objetivos claves para el club.
No tenía buenas sensaciones para el partido de hoy, pero al segundo 40 creí que nuevamente estaba equivocado e íbamos a volver a ver la mejor versión de este equipo, que las ha habido y con enorme mérito. Pero he aquí que el regalo en forma de gol para el primer minuto no ha hecho que tuviéramos un partido de cara, tirando por tierra esa idea del míster de que el que se adelanta tiene mucho partido ganado. Hablo de regalo porque manda narices que a un equipo le pueda sorprender el saque de centro que hacen los equipos de Martín desde los tiempos de Enériz.
Puede parecer poco entendible que un equipo que se adelanta en el primer minuto pase por todos los apuros que hemos pasado, deje la sensación tan pobre sobre el campo y dé pocas dudas de que nos iban a empatar e incluso ganar, como a la postre ha ocurrido.
Y digo que puede parecer porque, si nos paramos un poco a pensar, dejamos el forofismo a un lado y nos aflojamos la bufanda del cuello, podremos entender que un centro del campo con Maikel, Roberto y Olavide no tiene casi opciones de salir victorioso en un partido de segunda división. Si no tienes a Mikel y metes en su lugar a Maikel lo lógico es acompañarle de otro pivote; si Merino ya lo viene necesitando no te digo nada el tinerfeño.
A la mala colocación de nuestro centro del campo le unimos el mal partido de los jugadores que lo ocupaban. El míster tendrá su problema, la luz puede enfocar hacia él, pero no es menos cierto que hoy ha habido jugadores muy por debajo de su rendimiento habitual y ahí está el partido de Nauzet, Maikel, Oier, Olavide, Roberto, Unai, Nino y no digamos Pucko (este chico no termina de encontrar el camino haciendo pareja con Nino). Cuidado con centrar el cañón de foco y encendamos todos las luces que dejen el escenario claro y nítido, eso sí, cada lado con su color de importancia.
Los goles son dos errores bastante grandes: el primero Unai va demasiado blandito a un salto de cabeza que lleva de cara y en el segundo nuestro portero comete un error de libro.
No es de recibo hacer la jugada que ha hecho Nauzet en el penalti señalado; habrá dudas de si es o no (para mí sí lo es), pero lo que no puede ser es que un jugador con la experiencia del canario haga esa entrada por detrás dentro del área a un jugador que está de espaldas a puerta. Achacar la derrota al árbitro solo pone una tirita en una brecha que necesita puntos, puntos de sutura y puntos de clasificación que tranquilicen a un entrenador que, leyendo sus apariciones en prensa, empiezo a ver un poco nervioso y a la defensiva.
El partido ha sido un cúmulo de despropósitos que en su mayoría tienen un porqué y vienen de lejos, pero parece que si no estás de acuerdo con lo malo que ves no eres más que un carroñero y un anti-Martín. Pues no, la temporada está siendo hasta ahora sorprendente, muy positiva y con un entrenador a la cabeza, pero éste también algunos creemos que hace alguna cosa mal y lo decimos, no pasa nada creo yo. Y por desgracia, hace unas jornadas que decimos que el equipo va en línea descendente y solo hay cambio de cromos.
El algodón no engaña
No tenía buenas sensaciones para el partido de hoy, pero al segundo 40 creí que nuevamente estaba equivocado e íbamos a volver a ver la mejor versión de este equipo, que las ha habido y con enorme mérito. Pero he aquí que el regalo en forma de gol para el primer minuto no ha hecho que tuviéramos un partido de cara, tirando por tierra esa idea del míster de que el que se adelanta tiene mucho partido ganado. Hablo de regalo porque manda narices que a un equipo le pueda sorprender el saque de centro que hacen los equipos de Martín desde los tiempos de Enériz.
Puede parecer poco entendible que un equipo que se adelanta en el primer minuto pase por todos los apuros que hemos pasado, deje la sensación tan pobre sobre el campo y dé pocas dudas de que nos iban a empatar e incluso ganar, como a la postre ha ocurrido.
Y digo que puede parecer porque, si nos paramos un poco a pensar, dejamos el forofismo a un lado y nos aflojamos la bufanda del cuello, podremos entender que un centro del campo con Maikel, Roberto y Olavide no tiene casi opciones de salir victorioso en un partido de segunda división. Si no tienes a Mikel y metes en su lugar a Maikel lo lógico es acompañarle de otro pivote; si Merino ya lo viene necesitando no te digo nada el tinerfeño.
A la mala colocación de nuestro centro del campo le unimos el mal partido de los jugadores que lo ocupaban. El míster tendrá su problema, la luz puede enfocar hacia él, pero no es menos cierto que hoy ha habido jugadores muy por debajo de su rendimiento habitual y ahí está el partido de Nauzet, Maikel, Oier, Olavide, Roberto, Unai, Nino y no digamos Pucko (este chico no termina de encontrar el camino haciendo pareja con Nino). Cuidado con centrar el cañón de foco y encendamos todos las luces que dejen el escenario claro y nítido, eso sí, cada lado con su color de importancia.
Los goles son dos errores bastante grandes: el primero Unai va demasiado blandito a un salto de cabeza que lleva de cara y en el segundo nuestro portero comete un error de libro.
No es de recibo hacer la jugada que ha hecho Nauzet en el penalti señalado; habrá dudas de si es o no (para mí sí lo es), pero lo que no puede ser es que un jugador con la experiencia del canario haga esa entrada por detrás dentro del área a un jugador que está de espaldas a puerta. Achacar la derrota al árbitro solo pone una tirita en una brecha que necesita puntos, puntos de sutura y puntos de clasificación que tranquilicen a un entrenador que, leyendo sus apariciones en prensa, empiezo a ver un poco nervioso y a la defensiva.
El partido ha sido un cúmulo de despropósitos que en su mayoría tienen un porqué y vienen de lejos, pero parece que si no estás de acuerdo con lo malo que ves no eres más que un carroñero y un anti-Martín. Pues no, la temporada está siendo hasta ahora sorprendente, muy positiva y con un entrenador a la cabeza, pero éste también algunos creemos que hace alguna cosa mal y lo decimos, no pasa nada creo yo. Y por desgracia, hace unas jornadas que decimos que el equipo va en línea descendente y solo hay cambio de cromos.
El algodón no engaña
domingo, 1 de noviembre de 2015
Espejito, espejito. Osasuna 0- Girona 1
Llevábamos desde el partido de Gasteiz comentando que nos habían cogido ya el modo de jugarnos, que el equipo no daba sensaciones de líder y que tampoco Martín estaba teniendo cintura para corregir errores. Pues bien, hoy nos ha llegado un rival que jugaba con un sistema parecido, que no igual, al nuestro y nos ha puesto el espejo delante para vernos aún más claras las espinillas y los granos propios de la pubertad que pueblan nuestra cara.
Conste que tener espinillas y granos no es ninguna cosa mala, es una cosa natural y acorde a la edad del equipo que tenemos; lo malo es no darse crema para cuidarlas y que no dejen marcas.
Como Martín sabe que llevamos días en clara tendencia descendiente está llevando el foco de atención hacia otros sitios y hacia argumentos pelín tramposillos. Me explico: hoy sale de inicio con un chico al que casi no había convocado y a un juvenil con escaso bagaje en categorías de adultos y ambos han notado la inactividad. ¿Está ahí el problema? Evidentemente no, y es no porque con su entrada hacía un nuevo cambio de cromos, pero no de posiciones como venimos reclamando desde hace un tiempo. El foco ya estaba dirigido.
Ante la defensa que planteaba el Girona, esta sí era una defensa de 3, nosotros deberíamos haber ido a por sus bandas con otra línea de 3 por delante de Mikel Merino buscando la espalda del carrilero y la salida a banda del central. Como jugamos con un cuadrado que forman los dos interiores (jugones, pero sin velocidad) y los dos puntas, no había manera de hacerlo. Mientras, ellos sí nos buscaban las cosquillas a los laterales cayendo Sanchón a banda y provocando superioridades.
Una pérdida de balón de Adrián Cruz con un posterior disparo espectacular de Rubén Alcaraz nos castigaban como no lo habían hecho otros rivales habiendo merecido lo mismo o más que el Girona. El escenario era nuevo para nosotros y nos poníamos por primera vez en la temporada por detrás en el marcador en El Sadar.
Y algo no se podrá decir y es que no se han intentado cambiar el sino del partido con nuevas cosas: cierto que el cambio en el descanso de Olavide por el señalado Adrián Cruz no modificaba nada, pero sí adelantar mucho más a Oier y Javi Flaño (un monumento habrá que ir encargando para el de Noain) y los dos siguientes cambios que sí ponían al equipo en situaciones diferentes aunque siempre con el mismo resultado.
La entrada de Pucko por un desfondado Javi Martínez le permitían a Oier ocupar una nueva demarcación y dejaba al esloveno en el carril derecho. Aunque con algún error notable de control y sobre todo de concepto defensivo (lógico y normal), este cambio ha permitido llegar más fácilmente a la línea de fondo y así Oier ha tenido en su cabeza el empate, con lo que podríamos decir que el cambio ha sido acertado. La posterior entrada de Alex pegado a banda izquierda aún le daba más protagonismo al anterior. Nos dejaba con defensa de dos, pero estaba ya todo para jugársela así.
Partido ni mejor ni peor que el del día del Albacete pero el resultado hará que hoy sí podamos ver mejor las carencias y las manchas propias de los pipiolos. Por ahora no nos estamos dando crema, ¿lo haremos a partir de ahora?
Espejito, espejito...
Conste que tener espinillas y granos no es ninguna cosa mala, es una cosa natural y acorde a la edad del equipo que tenemos; lo malo es no darse crema para cuidarlas y que no dejen marcas.
Como Martín sabe que llevamos días en clara tendencia descendiente está llevando el foco de atención hacia otros sitios y hacia argumentos pelín tramposillos. Me explico: hoy sale de inicio con un chico al que casi no había convocado y a un juvenil con escaso bagaje en categorías de adultos y ambos han notado la inactividad. ¿Está ahí el problema? Evidentemente no, y es no porque con su entrada hacía un nuevo cambio de cromos, pero no de posiciones como venimos reclamando desde hace un tiempo. El foco ya estaba dirigido.
Ante la defensa que planteaba el Girona, esta sí era una defensa de 3, nosotros deberíamos haber ido a por sus bandas con otra línea de 3 por delante de Mikel Merino buscando la espalda del carrilero y la salida a banda del central. Como jugamos con un cuadrado que forman los dos interiores (jugones, pero sin velocidad) y los dos puntas, no había manera de hacerlo. Mientras, ellos sí nos buscaban las cosquillas a los laterales cayendo Sanchón a banda y provocando superioridades.
Una pérdida de balón de Adrián Cruz con un posterior disparo espectacular de Rubén Alcaraz nos castigaban como no lo habían hecho otros rivales habiendo merecido lo mismo o más que el Girona. El escenario era nuevo para nosotros y nos poníamos por primera vez en la temporada por detrás en el marcador en El Sadar.
Y algo no se podrá decir y es que no se han intentado cambiar el sino del partido con nuevas cosas: cierto que el cambio en el descanso de Olavide por el señalado Adrián Cruz no modificaba nada, pero sí adelantar mucho más a Oier y Javi Flaño (un monumento habrá que ir encargando para el de Noain) y los dos siguientes cambios que sí ponían al equipo en situaciones diferentes aunque siempre con el mismo resultado.
La entrada de Pucko por un desfondado Javi Martínez le permitían a Oier ocupar una nueva demarcación y dejaba al esloveno en el carril derecho. Aunque con algún error notable de control y sobre todo de concepto defensivo (lógico y normal), este cambio ha permitido llegar más fácilmente a la línea de fondo y así Oier ha tenido en su cabeza el empate, con lo que podríamos decir que el cambio ha sido acertado. La posterior entrada de Alex pegado a banda izquierda aún le daba más protagonismo al anterior. Nos dejaba con defensa de dos, pero estaba ya todo para jugársela así.
Partido ni mejor ni peor que el del día del Albacete pero el resultado hará que hoy sí podamos ver mejor las carencias y las manchas propias de los pipiolos. Por ahora no nos estamos dando crema, ¿lo haremos a partir de ahora?
Espejito, espejito...
domingo, 18 de octubre de 2015
Martín no da hilo sin puntada. Osasuna 1- Albacete 0
El partido de ayer es una auténtica representación en el campo del guión que Martín leyó en rueda de prensa el viernes en Tajonar y se pudo comprobar como lo que dice tiene siempre un objetivo y hay que verle una segunda lectura. Vamos con ello:
"El mensaje debe de ser siempre el mismo sea el rival que sea" Pues sí, Enrique, totalmente loable tu apuesta, pero sabes que eso no puede ser así si tú no tienes un equipo para ello y ahora mismo tienes puntos pero no equipo. Eso sí, me gusta tu idea de líder y de equipo con personalidad propia. Veremos cuánto dura eso. Ayer lo llevó al extremo y la apuesta salió bien, nada que reprochar viendo el marcador, no así en el juego. Tu apuesta infinita de Nino empieza a recoger frutos, ¡qué golazo se fabricaron Javi Flaño y él!
"Pido que nos den permiso hasta final de liga para poder alinear a todos los “sin papeles”" Desde la convocatoria, cierto es que no tenemos mucho más, dejó clarísimo que va a ir con su petición a muerte y que la RFEF se va a hartar de oírle y, sobre todo, de ver en el campo lo que Martín reclama. Ellos verán, pero como dice @CafeKutz, jugadores de su selección pueden tener muchísimos más minutos eliminando la infumable ley del 7+4. La salida de Otegui y de Javi Martínez cuando el partido estaba muy muy difícil es un aviso a navegantes y un ejemplo más de que en el banco hay una persona que sabe qué es Osasuna y que hace de la necesidad virtud.
Ahora bien, las ruedas de prensa y los guiones de Martín son lo que son, pero el público está también para opinar sobre lo que ve y para mí ayer el Alba te ofrecía un juego para el que tu equipo no estaba preparado, ni para atacar ni para defender. El resultado me deja sin argumento, pero creo que el juego visto me da motivos para pensar en ello.
A la apuesta que lanza Luis César Sampedro (de nuevo la salida lavolpiana con aroma a humo tipo Javi Gracia) debimos haberle dado con su medicina, porque era nítida como el agua del Urederra. Que ya no somos flor de un día ni una casualidad lo explica el que los rivales preparan su partido en base a nosotros y a ello, cuando no sale, hay que darle un plan B. La primera jugada del Albacete nos dejó claro por dónde iban a ir los tiros.
Ya van varios días en que es evidente que el contrario mete dos pivotes para cerrar a Olavide y a Roberto y ante eso nosotros andamos perdidos en ataque y no es menos claro que nuestro pivote se queda muy solo ante su línea de 3. ¿Tanto costaba meter un 4-2-3-1 y contrarrestar eso? No creo que sea cuestión de filosofías ni nada de eso sino lecturas de partido. Mucho más cuando el mariscal de campo ayer no estaba y la defensa de 5 sufre sin David, sin quitar mérito al partido de Tano.
Ayer te bastaba con meter a Oier con Mikel y a Tano al lateral, retrasabas a Alex a la banda y tenías el equipo. Ni Roberto (demasiado hace en un juego que no es el suyo) y muchísimo menos un desaparecido y excesivamente frío Olavide podían con ellos. La parada de un extraño Nauzet y algún que otro fallo del Albacete nos hacen levantarnos hoy corriendo para ver la clasificación como dice el míster.
Líderes en la clasificación, líderes en ilusión, líder en las salas de prensa, pero también por aquí queremos hablar de lo que ayer Martín no quiso que saliera en rueda de prensa y por eso se fue por los cerros justificados de los nenes y por el ganar, ganar y ganar de Luis Aragonés. Soy así, qué le voy a hacer.
Foto: nodoypuntadasinhilo1.blogspot.com
domingo, 11 de octubre de 2015
Sobraron palomitas y faltaron Farias. Alavés 3- Osasuna 0
Y es que no es de recibo que en un campo donde juega un equipo como el Alavés, de fútbol antiguo, sin florituras, sin medias tintas y con sabor añejo, se pongan a vender palomitas como si fueras al cine. Lo de ayer era de partido de bufanda, petaca y la faria al morro. Por suerte el tema de fumar ha ido a menos y por desgracia el fútbol que se asemeja a ello ha ido a menos.
Era muy previsible lo que ayer nos íbamos a encontrar; Bordalás no engaña y Martín tampoco, así que lo que se vio en el campo a pocos podía extrañar. ¿Quién se llevaría el derbi? Simplemente el que menos dudara y el que no retirara la pierna en los choques. Por desgracia fuimos nosotros quienes menos claro lo tuvimos y quienes en algunas fases no estuvimos todo lo intensos que pedía el partido (me niego a decir que alguien no metiese la pierna).
Nuestras dudas eran evidentes porque en la línea Roberto-Olavide no estamos hechos para lo que ayer pedía el partido y ahí creo que Martín erró en su planteamiento y cambio de la segunda parte. En mi opinión debió meter a Mikel Merino por uno de los nombrados para así poner músculo en la zona caliente del partido. Ayer no había construcción ni peligro excesivo en la zona de Maikel y sí mucho trabajo y mucha lucha en su línea de pivotes.
Bordalás nos conocía de maravilla, renunció al balón y mucho más a tenerlo más de tres toques (¿os suena eso a quienes bajáis a ver entrenamientos de Martín?), juntó las líneas y asfixió en la presión hasta que les dio el físico. El balón pasaba de centrales o pivotes a la espalda de nuestra línea de 3 defensas y así nos pillaron en varias. Más preocupante lo de la primera parte porque nuestros laterales sí estaban atrás; en la segunda por fin sí se vio una defensa de 3, con Oier muy arriba (enseñando carencias en exceso) y Alex en su cambio por Flaño (bien este cambio). Vamos, un Córdoba como ya vimos hace 15 días, pero con cosas más claras en ataque.
Demasiado castigo en forma de goles el que recibió un Osasuna que no renunció, en general, a plantar cara al partido, pero que quedó retratado en algunas fases del mismo. No me gustaron ciertas exageraciones en forma de piscinas, me sobró el desquiciamiento de Nino y Roberto y me faltó ponerle músculo a un partido que lo pedía a gritos. Ahí es donde nos pusieron el espejo; nos falta ese tipo de jugador y ayer lo pagamos caro.
Solo un abusón David García, ayer volvió a dejar claro por qué Martín le señaló como el futuro Patxi Puñal de Osasuna y desde su posición aventajada y privilegiada manejó al equipo de manera insultante en algún momento para sus 21 años. Su pareja Unai tengo la sensación de que jugó mermado. Pronto se echó mano al abductor izquierdo y creo que de ahí pasó más apuros de los que venía teniendo hasta ahora. Una pena.
Jornada 8 y primera vez que vimos a Osasuna por detrás en el marcador de inicio y no lo hicimos tan mal para lo que había enfrente y para lo que refleja el marcador. El equipo sigue su línea y lo de ayer no deja de ser un paso más en el aprendizaje de lo que es este fútbol de segunda, que para más de uno como yo ojalá fuera el general.
Magnífico el día en general en el que sobraron las palomitas y nos faltaron farias y músculos.
Era muy previsible lo que ayer nos íbamos a encontrar; Bordalás no engaña y Martín tampoco, así que lo que se vio en el campo a pocos podía extrañar. ¿Quién se llevaría el derbi? Simplemente el que menos dudara y el que no retirara la pierna en los choques. Por desgracia fuimos nosotros quienes menos claro lo tuvimos y quienes en algunas fases no estuvimos todo lo intensos que pedía el partido (me niego a decir que alguien no metiese la pierna).
Nuestras dudas eran evidentes porque en la línea Roberto-Olavide no estamos hechos para lo que ayer pedía el partido y ahí creo que Martín erró en su planteamiento y cambio de la segunda parte. En mi opinión debió meter a Mikel Merino por uno de los nombrados para así poner músculo en la zona caliente del partido. Ayer no había construcción ni peligro excesivo en la zona de Maikel y sí mucho trabajo y mucha lucha en su línea de pivotes.
Bordalás nos conocía de maravilla, renunció al balón y mucho más a tenerlo más de tres toques (¿os suena eso a quienes bajáis a ver entrenamientos de Martín?), juntó las líneas y asfixió en la presión hasta que les dio el físico. El balón pasaba de centrales o pivotes a la espalda de nuestra línea de 3 defensas y así nos pillaron en varias. Más preocupante lo de la primera parte porque nuestros laterales sí estaban atrás; en la segunda por fin sí se vio una defensa de 3, con Oier muy arriba (enseñando carencias en exceso) y Alex en su cambio por Flaño (bien este cambio). Vamos, un Córdoba como ya vimos hace 15 días, pero con cosas más claras en ataque.
Demasiado castigo en forma de goles el que recibió un Osasuna que no renunció, en general, a plantar cara al partido, pero que quedó retratado en algunas fases del mismo. No me gustaron ciertas exageraciones en forma de piscinas, me sobró el desquiciamiento de Nino y Roberto y me faltó ponerle músculo a un partido que lo pedía a gritos. Ahí es donde nos pusieron el espejo; nos falta ese tipo de jugador y ayer lo pagamos caro.
Solo un abusón David García, ayer volvió a dejar claro por qué Martín le señaló como el futuro Patxi Puñal de Osasuna y desde su posición aventajada y privilegiada manejó al equipo de manera insultante en algún momento para sus 21 años. Su pareja Unai tengo la sensación de que jugó mermado. Pronto se echó mano al abductor izquierdo y creo que de ahí pasó más apuros de los que venía teniendo hasta ahora. Una pena.
Jornada 8 y primera vez que vimos a Osasuna por detrás en el marcador de inicio y no lo hicimos tan mal para lo que había enfrente y para lo que refleja el marcador. El equipo sigue su línea y lo de ayer no deja de ser un paso más en el aprendizaje de lo que es este fútbol de segunda, que para más de uno como yo ojalá fuera el general.
Magnífico el día en general en el que sobraron las palomitas y nos faltaron farias y músculos.
Etiquetas:
Alavés,
Bordalás,
David Garcia,
Flaño,
Liga Adelante,
Maikel,
Martín,
Mikel Merino,
navarra,
Nino,
Oier,
Olavide,
osasuna,
Partidos de Osasuna,
Pucko,
Roberto Torres,
Unai
domingo, 4 de octubre de 2015
Martín, no dejes de regarla. Osasuna 4- Lugo 0
¿Conocéis la planta del dinero? Algunos la tenemos en nuestra casa y estoy convencido que Martín también sabrá de ella. Eso sí, una cosa es que esté en nuestra casa y otra muy diferente es que sepamos cuidarla y hacerla crecer. Todo indica que el de Campanas lo lleva de cine, él o su pareja.
Venía un partido difícil a priori porque nos visitaba un rival que llegaba invicto y con muy pocos goles en contra, amén de no renunciar a tocar el balón y jugarlo con sentido. El comienzo del partido dejaba ver que podía ir por ahí el juego, con Milla habiendo trabajado cómo cogerle la espalda a Mikel Merino y provocar las dudas en nuestros tres centrales para poder tener superioridad tanto en el centro del campo como arriba con Caballero en plan gigante.
Mikel dudaba, salía en demasía o se metía muy cerca de David y éste debía empujarle en varias ocasiones para que adelantara posición. Al salir provocaba huecos que el Lugo buscaba pero no pasaba de ahí. Mucho lerele, pero poco larala. Artificio y toreo de salón. Otra cosa somos nosotros; poco salón y poco postureo, pero de cara y con pegada. Segunda ocasión a balón parado y penalti que nos pitan a favor para que Roberto comience su recital goleador.
Aún así seguíamos sufriendo esa superioridad del Lugo en zona de creación y se veía que ni Roberto ni Olavide ayudaban como debían a Mikel, pero el pivote dejaba de dudar y se hacía poco a poco con el galardón de man of the match. Un lujo verle jugar a este chico, no solo por cómo maneja el balón que es lo que vende sino por cómo abarca campo, cómo está situado casi siempre bien y cómo forma un triunvirato ganador con David y Unai.
En ese momento yo creo que Osasuna habría estado más cómodo pasando al 4-4-2, habiendo pegado a Oier con Mikel (de hecho estando de lateral lo hace a menudo) y cerrando la superioridad del 4-2-3-1 de Milla sobre Merino. Está claro que mi planta no es la de Martín.
Era un rato que no lo estábamos pasando bien, pero este Osasuna está tocado por la planta y en una jugada magnífica hacía el 2-0. Lección de Nino de cómo juega un nueve de espaldas, un centro magnífico de Javi Flaño con la izquierda (es que cuando está todo de cara hasta esto sale...) y un espléndido remate de Roberto, hicieron que El Sadar alucinase con lo visto y hundía definitivamente al rival. Lástima que ya no llevemos pañuelos de tela porque el gol merecía sacarlos para felicitar la jugada en conjunto y el remate en particular.
Con el Lugo ya casi hundido venía la pérdida de balón en el centro del campo y el penalti provocado por Nino. Hat trick de Roberto Torres y el rival con diez; partido finiquitado y a pensar en Vitoria.
Segunda parte con poca historia, pero con detalles fantásticos de Pucko en el gol de Nino, de Martín felicitando al almeriense, de Martín cambiando a Roberto para la ovación, de Álex con más jeta cada día, de Martín dando minutos a Adrián Cruz, de Maikel a la hora de probar disparo, de un segurísimo Nauzet y de David una y otra vez imperial mandando desde atrás.
También hubo cosas menos buenas y para mí fueron algunas tarjetas innecesarias en un partido ya decidido, una salida alocada de Adrián Cruz (comprensible) y unos problemas que tuvo Miguel Flaño cuando ya no había opción para ello. Pelillos a la mar.
El resultado de regar la planta no puede estar siendo mejor, pero no penséis que esto es fácil: la cosa no es echar agua, hay que saber cómo y cuánto y en esto Martín es obvio que lo está clavando. Os confieso que yo tengo una y viendo los resultados es evidente que no sé regarla y que a mí no me da nada. Necesito una sesión del míster a ver si a mí también me vienen así de bien rodadas.
Ahora a Vitoria. ¿Resultado? Ni idea, pero sí sé seguro que será desplazamiento masivo, con toda la ilusión y que los que salgan al campo no nos van a defraudar. No pedimos mucho más.
Venía un partido difícil a priori porque nos visitaba un rival que llegaba invicto y con muy pocos goles en contra, amén de no renunciar a tocar el balón y jugarlo con sentido. El comienzo del partido dejaba ver que podía ir por ahí el juego, con Milla habiendo trabajado cómo cogerle la espalda a Mikel Merino y provocar las dudas en nuestros tres centrales para poder tener superioridad tanto en el centro del campo como arriba con Caballero en plan gigante.
Mikel dudaba, salía en demasía o se metía muy cerca de David y éste debía empujarle en varias ocasiones para que adelantara posición. Al salir provocaba huecos que el Lugo buscaba pero no pasaba de ahí. Mucho lerele, pero poco larala. Artificio y toreo de salón. Otra cosa somos nosotros; poco salón y poco postureo, pero de cara y con pegada. Segunda ocasión a balón parado y penalti que nos pitan a favor para que Roberto comience su recital goleador.
Aún así seguíamos sufriendo esa superioridad del Lugo en zona de creación y se veía que ni Roberto ni Olavide ayudaban como debían a Mikel, pero el pivote dejaba de dudar y se hacía poco a poco con el galardón de man of the match. Un lujo verle jugar a este chico, no solo por cómo maneja el balón que es lo que vende sino por cómo abarca campo, cómo está situado casi siempre bien y cómo forma un triunvirato ganador con David y Unai.
En ese momento yo creo que Osasuna habría estado más cómodo pasando al 4-4-2, habiendo pegado a Oier con Mikel (de hecho estando de lateral lo hace a menudo) y cerrando la superioridad del 4-2-3-1 de Milla sobre Merino. Está claro que mi planta no es la de Martín.
Era un rato que no lo estábamos pasando bien, pero este Osasuna está tocado por la planta y en una jugada magnífica hacía el 2-0. Lección de Nino de cómo juega un nueve de espaldas, un centro magnífico de Javi Flaño con la izquierda (es que cuando está todo de cara hasta esto sale...) y un espléndido remate de Roberto, hicieron que El Sadar alucinase con lo visto y hundía definitivamente al rival. Lástima que ya no llevemos pañuelos de tela porque el gol merecía sacarlos para felicitar la jugada en conjunto y el remate en particular.
Con el Lugo ya casi hundido venía la pérdida de balón en el centro del campo y el penalti provocado por Nino. Hat trick de Roberto Torres y el rival con diez; partido finiquitado y a pensar en Vitoria.
Segunda parte con poca historia, pero con detalles fantásticos de Pucko en el gol de Nino, de Martín felicitando al almeriense, de Martín cambiando a Roberto para la ovación, de Álex con más jeta cada día, de Martín dando minutos a Adrián Cruz, de Maikel a la hora de probar disparo, de un segurísimo Nauzet y de David una y otra vez imperial mandando desde atrás.
También hubo cosas menos buenas y para mí fueron algunas tarjetas innecesarias en un partido ya decidido, una salida alocada de Adrián Cruz (comprensible) y unos problemas que tuvo Miguel Flaño cuando ya no había opción para ello. Pelillos a la mar.
El resultado de regar la planta no puede estar siendo mejor, pero no penséis que esto es fácil: la cosa no es echar agua, hay que saber cómo y cuánto y en esto Martín es obvio que lo está clavando. Os confieso que yo tengo una y viendo los resultados es evidente que no sé regarla y que a mí no me da nada. Necesito una sesión del míster a ver si a mí también me vienen así de bien rodadas.
Ahora a Vitoria. ¿Resultado? Ni idea, pero sí sé seguro que será desplazamiento masivo, con toda la ilusión y que los que salgan al campo no nos van a defraudar. No pedimos mucho más.
Foto: elsecretodelasplantas.blogspot.com
Etiquetas:
Alex Berenguer,
David Garcia,
Flaño,
Liga Adelante,
Maikel,
Martín,
Mikel Merino,
navarra,
Nino,
Olavide,
osasuna,
Partidos de Osasuna,
Roberto Torres
domingo, 27 de septiembre de 2015
Hormona de crecimiento. Osasuna 0- Córdoba 0
Conste que el título no tiene nada que ver con la lesión de la estrella del Barcelona y su historia personal con esta hormona. ¿O sí? Pues igual un poco sí. Mientras pensamos en hormonas de crecimiento como líquido inyectable otros se toman su ración estipulada domingo a domingo saltando al campo.
Eso mismo le pasó ayer a Osasuna en su puesta en escena en El Sadar. Tremendo el rival que le echaron ayer a un equipo que en todas sus líneas presentaba por lo menos a un niño titular. Cierto es que el Córdoba no creo excesivo peligro arriba, pero el trago por el que tuvieron que pasar los mayores de los niños, David y Unai, fue de los que te hacen mozo igual que en un encierro de Cebada Gago. Bien saldado el trago por parte de los dos y muy bien acompañados de un inconmensurable Miguel Flaño. ¡Así sí, coño!
Si pasamos a la sala de máquinas, ojito con el partido que tuvo Mikel Merino con perros de presa encima, saliendo airoso minuto a minuto. Empezó dudoso y acabó como lo que es, un líder. Delante suya la pareja Olavide-Roberto; menos participativo el de Arre, pero absolutamente nada que reprocharle a lo propuesto (menudo doble pivote del Córdoba tenían enfrente).
De Miguel poco que decir que ya no se haya dicho; es un jugador diferente, y lo es hasta en el carácter, por lo que la labor fraternal de Martín aquí es clave. La vida personal de Olavide le hace un jugador al que hay que mimar, cuidar. Cuando tú haces eso, como lo hizo Mateo el año pasado, asoma un jugador como la copa de un pino. Irregular en sus apariciones por su tipo de juego y carácter, pero que ayer creció mucho más que en los dos años anteriores. Le rascaron, le presionaron y aun así dejó destellos de zurda de las buenas. Un lujo para la vista.
Y arriba qué decir de lo que tuvo enfrente el bueno de Álex... Lo normal ayer con un niño es que hubiera salido trasquilado y que se escondiese tras caídas a banda inútiles pero nada más lejos de eso vimos ayer con Berenguer. Se ofreció, desafió, encaró a un cuarteto de tipos con barba de repetidores y tuvo la jeta que siempre tiene con el rival. Otro que creció palmo y medio.
Del resto, su veteranía les lleva a conocer este tipo de partidos y saber qué hacer en todo momento: M. Flaño ya he comentado, Nino peleón y jefe de niños, Nauzet mandón y J. Flaño el más flojito aun estando a nivel aceptable. Dejo para el final al maestro, al que se lleva los palos y el que es el eje de los sistemas de Martín: Oier.
El de Estella es pura honradez, es pura verdad y un maestro en lo de leer el partido en su versión defensiva. No le perdí ojo toda la primera parte, en la que estuvo por mi zona. Era una delicia verle adelantar su posición para presionar al rival cuando la sacaban jugada, retroceder para apoyar a M. Flaño cuando hacía falta o echarse al centro para cerrar con Mikel el camino del media punta. Un lujo para un entrenador, al que poco se le valora y al que se le mide más por su falta de técnica individual con el balón. Lo suyo también es fútbol.
Y hubo cosas que me dejaron más frío, no digo que haya que criticar hasta hartar, y las dos tienen nombre: Jose y Milic. Hace tiempo que vengo diciendo que el chaval me preocupa y no poco, éste no es el Jose que yo he visto, el crío que mandaba y todo el mundo jugaba a lo que él decidía. Le veo triste en el campo y eso no me gusta nada. Edad tiene para ir para arriba y estoy seguro que veremos un giro de juego, no pierdo la esperanza en él por ahora.
Lo de Milic pues eso, altura y poco, muy poco, más. Este no necesita hormona de crecimiento, éste necesita calidad y no poca. Ojalá me calle la bocaza que mi ama y mi aita me dieron, pero mi apuesta es que no me la callará.
Son ya seis partidos y seguimos en línea ascendente; crecemos, seguimos creciendo y nos hacemos mozos recios. Ayer con el rival más duro de lo que llevamos. Un punto que vale, en proporción, lo que cuesta un tratamiento de hormonas.
Eso mismo le pasó ayer a Osasuna en su puesta en escena en El Sadar. Tremendo el rival que le echaron ayer a un equipo que en todas sus líneas presentaba por lo menos a un niño titular. Cierto es que el Córdoba no creo excesivo peligro arriba, pero el trago por el que tuvieron que pasar los mayores de los niños, David y Unai, fue de los que te hacen mozo igual que en un encierro de Cebada Gago. Bien saldado el trago por parte de los dos y muy bien acompañados de un inconmensurable Miguel Flaño. ¡Así sí, coño!
Si pasamos a la sala de máquinas, ojito con el partido que tuvo Mikel Merino con perros de presa encima, saliendo airoso minuto a minuto. Empezó dudoso y acabó como lo que es, un líder. Delante suya la pareja Olavide-Roberto; menos participativo el de Arre, pero absolutamente nada que reprocharle a lo propuesto (menudo doble pivote del Córdoba tenían enfrente).
De Miguel poco que decir que ya no se haya dicho; es un jugador diferente, y lo es hasta en el carácter, por lo que la labor fraternal de Martín aquí es clave. La vida personal de Olavide le hace un jugador al que hay que mimar, cuidar. Cuando tú haces eso, como lo hizo Mateo el año pasado, asoma un jugador como la copa de un pino. Irregular en sus apariciones por su tipo de juego y carácter, pero que ayer creció mucho más que en los dos años anteriores. Le rascaron, le presionaron y aun así dejó destellos de zurda de las buenas. Un lujo para la vista.
Y arriba qué decir de lo que tuvo enfrente el bueno de Álex... Lo normal ayer con un niño es que hubiera salido trasquilado y que se escondiese tras caídas a banda inútiles pero nada más lejos de eso vimos ayer con Berenguer. Se ofreció, desafió, encaró a un cuarteto de tipos con barba de repetidores y tuvo la jeta que siempre tiene con el rival. Otro que creció palmo y medio.
Del resto, su veteranía les lleva a conocer este tipo de partidos y saber qué hacer en todo momento: M. Flaño ya he comentado, Nino peleón y jefe de niños, Nauzet mandón y J. Flaño el más flojito aun estando a nivel aceptable. Dejo para el final al maestro, al que se lleva los palos y el que es el eje de los sistemas de Martín: Oier.
El de Estella es pura honradez, es pura verdad y un maestro en lo de leer el partido en su versión defensiva. No le perdí ojo toda la primera parte, en la que estuvo por mi zona. Era una delicia verle adelantar su posición para presionar al rival cuando la sacaban jugada, retroceder para apoyar a M. Flaño cuando hacía falta o echarse al centro para cerrar con Mikel el camino del media punta. Un lujo para un entrenador, al que poco se le valora y al que se le mide más por su falta de técnica individual con el balón. Lo suyo también es fútbol.
Y hubo cosas que me dejaron más frío, no digo que haya que criticar hasta hartar, y las dos tienen nombre: Jose y Milic. Hace tiempo que vengo diciendo que el chaval me preocupa y no poco, éste no es el Jose que yo he visto, el crío que mandaba y todo el mundo jugaba a lo que él decidía. Le veo triste en el campo y eso no me gusta nada. Edad tiene para ir para arriba y estoy seguro que veremos un giro de juego, no pierdo la esperanza en él por ahora.
Lo de Milic pues eso, altura y poco, muy poco, más. Este no necesita hormona de crecimiento, éste necesita calidad y no poca. Ojalá me calle la bocaza que mi ama y mi aita me dieron, pero mi apuesta es que no me la callará.
Son ya seis partidos y seguimos en línea ascendente; crecemos, seguimos creciendo y nos hacemos mozos recios. Ayer con el rival más duro de lo que llevamos. Un punto que vale, en proporción, lo que cuesta un tratamiento de hormonas.
Foto: http://www.acidosistubularrenal.com
Etiquetas:
Alex Berenguer,
David Garcia,
Flaño,
fútbol,
Liga Adelante,
Merino,
Mikel Merino,
Milic,
navarra,
Nino,
Oier,
Olavide,
Partidos de Osasuna,
Roberto Torres,
Unai
sábado, 12 de septiembre de 2015
Con las dos Q de Quique. Osasuna 2- Leganés 1
Si algo distingue a los equipos de Martín es que tienen claras ciertas cosas y esas son las dos "q" de Quique, su nombre: qué y quién. Osasuna no iba a ser menos.
Qué. El equipo tiene muy claro su objetivo, nadie ha vendido un objetivo irreal y el día a día manda en el trabajo diario.
Quién. Aquí nadie sobra y todos son importantes. Hablar de jugadores que no cuentan o que sobran en este momento no tiene ni pies ni cabeza. La ídem de Kodro hoy ha demostrado que cualquiera puede ser citado y aportar lo que se pide siempre y cuando su trabajo se haga merecedor de ello.
Hoy teníamos delante un equipo con todas las letras. Así como el otro día el Almería tenía una buenísima plantilla pero no estaba conjuntado, hoy el Leganés venía con buenas críticas y a mí me ha demostrado que sí lo es. Bien plantado con un 4-4-2 de libro y buenos movimientos arriba.
Martín le había preparado otro sistema similar en el que yo no termino de ver a Oier en ese puesto de interior izquierdo y tampoco a Roberto en esa posición más retrasada. Su primera parte no estaba siendo feliz hasta que se ha sacado de la chistera de los magos un lanzamiento de falta desde su casa que ha ido por toda la escuadra (buen regalo de bodas para sus amigos). Independientemente del sistema, a quien no termino de ver aun es a Nino y me preocupa por él y por la poca competencia que deja ver su titularidad indiscutible.
Con un golazo hemos despachado una igualadísima primera parte en la que las carreras de Alex y ciertos detalles de calidad de Olavide igualaban el muro rocoso y bien planteado de Garitano que le había permitido llegar en alguna ocasión con cierto peligro. En esta primera parte ya se había vislumbrado algo que venía viendo antes y es que David García está mucho más cómodo en la defensa de cuatro que en la de cinco. Hoy ha estado soberbio junto con el sorprendente Unai.
No cambiaba mucho la cosa en la segunda parte y de ahí nos ha venido el gol del empate. Tengo la sensación sin ver la repetición de que hemos estado tan blandos o más que el centro y remate, tanto en la marca como el portero. Este gol le ha dado alas al Leganés, pero el cambio que hizo su míster, quitando al punta y metiendo un pivote más, permitió a Osasuna tener más posesión y poder llegar a hacer un muy buen segundo gol. Magnífico centro y, esta vez sí, buen remate de Kenan Kodro, que ya había fallado otro en buenas condiciones.
Cambio de sistema de Martín pasando a Oier al lateral derecho y metiendo defensa de cinco con línea de cuatro por delante y a dejar pasar el tiempo hasta el final del partido. Pero antes de que pitará el final el colegiado un robo de balón de Jose en línea de ataque dejó ver que Nino no está y ni culminó como debió ni vio que venía su compañero para definir por su derecha. Mal el almeriense en este comienzo de liga.
Cuarta jornada, líderes provisionales, pero mucho más importante; líderes en demostración de qué y quiénes. Eso engancha e ilusiona.
P.D. Enhorabuena a la Junta Directiva de Osasuna por el detalle con D. Fermín Ezcurra por su cumpleaños.
Qué. El equipo tiene muy claro su objetivo, nadie ha vendido un objetivo irreal y el día a día manda en el trabajo diario.
Quién. Aquí nadie sobra y todos son importantes. Hablar de jugadores que no cuentan o que sobran en este momento no tiene ni pies ni cabeza. La ídem de Kodro hoy ha demostrado que cualquiera puede ser citado y aportar lo que se pide siempre y cuando su trabajo se haga merecedor de ello.
Hoy teníamos delante un equipo con todas las letras. Así como el otro día el Almería tenía una buenísima plantilla pero no estaba conjuntado, hoy el Leganés venía con buenas críticas y a mí me ha demostrado que sí lo es. Bien plantado con un 4-4-2 de libro y buenos movimientos arriba.
Martín le había preparado otro sistema similar en el que yo no termino de ver a Oier en ese puesto de interior izquierdo y tampoco a Roberto en esa posición más retrasada. Su primera parte no estaba siendo feliz hasta que se ha sacado de la chistera de los magos un lanzamiento de falta desde su casa que ha ido por toda la escuadra (buen regalo de bodas para sus amigos). Independientemente del sistema, a quien no termino de ver aun es a Nino y me preocupa por él y por la poca competencia que deja ver su titularidad indiscutible.
Con un golazo hemos despachado una igualadísima primera parte en la que las carreras de Alex y ciertos detalles de calidad de Olavide igualaban el muro rocoso y bien planteado de Garitano que le había permitido llegar en alguna ocasión con cierto peligro. En esta primera parte ya se había vislumbrado algo que venía viendo antes y es que David García está mucho más cómodo en la defensa de cuatro que en la de cinco. Hoy ha estado soberbio junto con el sorprendente Unai.
No cambiaba mucho la cosa en la segunda parte y de ahí nos ha venido el gol del empate. Tengo la sensación sin ver la repetición de que hemos estado tan blandos o más que el centro y remate, tanto en la marca como el portero. Este gol le ha dado alas al Leganés, pero el cambio que hizo su míster, quitando al punta y metiendo un pivote más, permitió a Osasuna tener más posesión y poder llegar a hacer un muy buen segundo gol. Magnífico centro y, esta vez sí, buen remate de Kenan Kodro, que ya había fallado otro en buenas condiciones.
Cambio de sistema de Martín pasando a Oier al lateral derecho y metiendo defensa de cinco con línea de cuatro por delante y a dejar pasar el tiempo hasta el final del partido. Pero antes de que pitará el final el colegiado un robo de balón de Jose en línea de ataque dejó ver que Nino no está y ni culminó como debió ni vio que venía su compañero para definir por su derecha. Mal el almeriense en este comienzo de liga.
Cuarta jornada, líderes provisionales, pero mucho más importante; líderes en demostración de qué y quiénes. Eso engancha e ilusiona.
P.D. Enhorabuena a la Junta Directiva de Osasuna por el detalle con D. Fermín Ezcurra por su cumpleaños.
¿Qué es este botón? En él puedes hacer tu donación si te ha gustado el artículo.
domingo, 6 de septiembre de 2015
Cambio de sistema, mismo objetivo: la excelencia. Almería 2- Osasuna 1
Tercera puesta en escena de Osasuna y novedades para empezar el partido; novedades en forma de alineación y de sistema. La baja de Miguel Flaño no solo envió a Aitor Buñuel al banco y puso en escena a Alex Berenguer sino que también propició un cambio de sistema. Del típico y bien sabido 5-1-2-2 de los anteriores partidos pasamos a un 4-2-3-1 con doble pivote clásico.
Como es natural y habitual, en este sistema el peso ofensivo lo llevaba la línea de 3 y los pivotes estaban a otra cosa, igual que en los últimos tiempos de Osasuna cuando pedíamos más juego en esa posición. Bien Pucko y Alex por banda, pero perdido y mucho más espeso Roberto en esa posición, que le coloca mucho más cerca de la pareja de pivotes contraria y donde no tiene libertad de movimientos.
Sinceramente no me convencía lo de Tano en el lateral y ese sistema, pero la primera parte me hizo cambiar de opinión y vi muy centrado al equipo en general salvo a un perdido y muy justo de calidad Javier Flaño. Bien Osasuna en la primera parte sacando contras e incluso robando balones en línea de 3/4 que provocaban llegadas. El gol viene de una contra magnífica de Alex abriendo a última hora para la llegada de Pucko. A quienes hemos visto al canterano no nos pilla por sorpresa esto.
Martín decidió hacer un cambio de jugadores y de sistema para volver al usado hasta ahora dejando quizá un pelín más adelantado a Buñuel. Curiosamente fue aquí cuando el Almería estuvo más cómodo y tengo la sensación de que fue porque esto sí lo tenía ensayado y hablado hasta la saciedad y lo del comienzo le pilló a pie cambiado.
A partir del cambio de sistema, sus movimientos fueron de libro haciendo el último pase entre central y carrilero (primer gol) y metiendo un centrocampista a la espalda de Merino para provocar la descolocación de los centrales (segundo gol). En este sistema, y sin Oier en la presión arriba, el Almería estuvo más cómodo aunque también es cierto que nosotros las tuvimos y pasamos del posible gol de Olavide (bien chaval, en tus minutos) a su gol.
Un partido más y seguimos por buen camino; coaching puro el de Martín buscando la excelencia y no la perfección. Nos confundimos a menudo viendo el trabajo de coach en los chillos de Tajonar y nada más lejos de eso.
El trabajo de Martín es el de hacer un equipo que consiga sus objetivos con la excelencia, no que busque la perfección porque en eso está el error. Si buscas algo irrealizable solo encontrarás frustración y creo que la derrota de hoy a pocos ha podido frustrar.
Siguiente parada en El Sadar con el Leganés. Otro partido, otro planteamiento y otra prueba del camino hacia el objetivo.
Como es natural y habitual, en este sistema el peso ofensivo lo llevaba la línea de 3 y los pivotes estaban a otra cosa, igual que en los últimos tiempos de Osasuna cuando pedíamos más juego en esa posición. Bien Pucko y Alex por banda, pero perdido y mucho más espeso Roberto en esa posición, que le coloca mucho más cerca de la pareja de pivotes contraria y donde no tiene libertad de movimientos.
Sinceramente no me convencía lo de Tano en el lateral y ese sistema, pero la primera parte me hizo cambiar de opinión y vi muy centrado al equipo en general salvo a un perdido y muy justo de calidad Javier Flaño. Bien Osasuna en la primera parte sacando contras e incluso robando balones en línea de 3/4 que provocaban llegadas. El gol viene de una contra magnífica de Alex abriendo a última hora para la llegada de Pucko. A quienes hemos visto al canterano no nos pilla por sorpresa esto.
Martín decidió hacer un cambio de jugadores y de sistema para volver al usado hasta ahora dejando quizá un pelín más adelantado a Buñuel. Curiosamente fue aquí cuando el Almería estuvo más cómodo y tengo la sensación de que fue porque esto sí lo tenía ensayado y hablado hasta la saciedad y lo del comienzo le pilló a pie cambiado.
A partir del cambio de sistema, sus movimientos fueron de libro haciendo el último pase entre central y carrilero (primer gol) y metiendo un centrocampista a la espalda de Merino para provocar la descolocación de los centrales (segundo gol). En este sistema, y sin Oier en la presión arriba, el Almería estuvo más cómodo aunque también es cierto que nosotros las tuvimos y pasamos del posible gol de Olavide (bien chaval, en tus minutos) a su gol.
Un partido más y seguimos por buen camino; coaching puro el de Martín buscando la excelencia y no la perfección. Nos confundimos a menudo viendo el trabajo de coach en los chillos de Tajonar y nada más lejos de eso.
El trabajo de Martín es el de hacer un equipo que consiga sus objetivos con la excelencia, no que busque la perfección porque en eso está el error. Si buscas algo irrealizable solo encontrarás frustración y creo que la derrota de hoy a pocos ha podido frustrar.
Siguiente parada en El Sadar con el Leganés. Otro partido, otro planteamiento y otra prueba del camino hacia el objetivo.
Foto: lasleyesdelexito.es
Etiquetas:
Alex Berenguer,
David Garcia,
Liga Adelante,
Maikel,
Mikel Merino,
navarra,
Nino,
Oier,
Olavide,
osasuna,
Pamplona,
Partidos de Osasuna,
Pucko,
Roberto Torres
domingo, 22 de febrero de 2015
Que era ensaimada, no empanada. Mallorca 3- Osasuna 0
Quien más, quien menos confiábamos ayer en ver a Osasuna abstraído de los tremendos acontecimientos vividos durante la semana, pero también estoy seguro de que lo hacíamos con muy poca confianza en que así fuera. Y esa falta de confianza tiene su porqué; no es nuevo ver como tenemos una plantilla blanda de mente y muy proclive a agarrarse a cualquier mensaje exculpatorio que se le ofrezca. Ahí estaba Urban para mandarlo, no es la primera vez, en la rueda de prensa previa.
Podría coger el post del día del Llagostera y pegarlo para hoy, en general poco cambiaría: dosis tremendas de dulce de membrillo, pero de muy diversas clases. Falta de calidad tremenda en algunos casos, de experiencia, de carácter y, la peor, de compromiso. No creo que haga falta poner nombres, pero si alguna me preocupa es esta última.
Cierto es que el partido no empezó mal, se llegó bien arriba y el choque estaba igualado. Olavide la tuvo en su pierna buena pero se le hizo de noche al verse en esas y lanzó un chut sin peligro alguno a las manos del portero. Cedrick penetró bien dos veces por banda aunque falló en lo de siempre, no dio bien el último pase. ¡Cómo ha cambiado todo en una vuelta completa después de su aparición el día del Mallorca allá por septiembre!
El partido cambió a raíz de una tormenta de granizo que descargó en pocos minutos. Ahí el Mallorca se vino arriba y Osasuna fue haciéndose menos poco a poco sufriendo cada vez más hasta que llegó el error monumental del primer gol. Pésima basculación del equipo y perfecto movimiento del rival que nos cuesta el primer gol.
Podría coger el post del día del Llagostera y pegarlo para hoy, en general poco cambiaría: dosis tremendas de dulce de membrillo, pero de muy diversas clases. Falta de calidad tremenda en algunos casos, de experiencia, de carácter y, la peor, de compromiso. No creo que haga falta poner nombres, pero si alguna me preocupa es esta última.
Cierto es que el partido no empezó mal, se llegó bien arriba y el choque estaba igualado. Olavide la tuvo en su pierna buena pero se le hizo de noche al verse en esas y lanzó un chut sin peligro alguno a las manos del portero. Cedrick penetró bien dos veces por banda aunque falló en lo de siempre, no dio bien el último pase. ¡Cómo ha cambiado todo en una vuelta completa después de su aparición el día del Mallorca allá por septiembre!
El partido cambió a raíz de una tormenta de granizo que descargó en pocos minutos. Ahí el Mallorca se vino arriba y Osasuna fue haciéndose menos poco a poco sufriendo cada vez más hasta que llegó el error monumental del primer gol. Pésima basculación del equipo y perfecto movimiento del rival que nos cuesta el primer gol.
No acababa ahí el momento nefasto sino que ante una nueva pérdida de balón en zona de alerta roja nos preparan una contra que deja a Arana solo ante Roberto y le bate de forma excesivamente fácil bajo mi punto de vista. Un despropósito de jugada de principio a fin que retrata a varios jugadores por la pérdida, la no acción de falta y la victoria en velocidad del jugador con balón ante el más rápido de nuestro equipo.
Poco más tuvimos en la primera parte y la salida de la segunda dejó ver un equipo casi rendido. Y digo casi porque con la entrada de Kodro y un excesivamente revolucionado Alex dieron otro aire al equipo que pareció que algo más se jugaba. La última entrada de Jose incrementó esa sensación al estar afortunado en sus balones a balón parado. Hasta hubo dos goles, uno legal y el otro muy dudoso, que habrían maquillado un resultado que no tengo claro que mereciésemos.
Entre medio de estas cosas positivas vivimos dos cosas que nos devolvieron a la realidad: una fue el tercer gol con un defensa demasiado condescendiente ante el rival y, para mí, la más grave. La más grave de las jugadas fue la que culmina Xisco con un remate que se va fuera por poco pero que viene de ganarnos la espalda en carrera sin que nos enterásemos de nada.
Mucho cambio necesitamos si no queremos meternos en problemas serios de verdad. Confiemos en dicho cambio y que la plantilla sepa vivir aislada de los enormes líos que están saliendo día sí y día también y que no ha hecho sino comenzar. Los antecedentes no son buenos, pero confiemos en que, por lo menos, desaparezcan los mensajes exculpatorios que tan bien le vienen a alguno.
domingo, 15 de febrero de 2015
Compota de membrillo. Osasuna 0- Llagostera 1
Membrillo: palabra que en Osasuna da para mucho. Dícese del jugador que se queja a la mínima y no afronta el dolor, del que comete errores de pardillo, pero también del jugador poco hecho, inexperto. Pues de eso ayer hubo en El Sadar para llenar un hipermercado. Eso sí, muy diferentes ellos y muy diferentes sus análisis.
Membrilladas desde el banquillo para comenzar. Está la de siempre, ya excesivamente repetida, y para mí la más grave de ayer: hay un chico llamado Kodro al que no le falta su dosis de membrillismo (lógica viendo su edad y su currículo), pero que siempre ha sacado con decoro, el acierto es otra cosa, los marrones en los que le ha metido el inexperto de su entrenador. Pues bien, ayer que tiene el chico la oportunidad para jugar en el puesto para el que está hecho no se le ocurre nada mejor a su jefe que relegarle al banquillo. Enésima muestra de diferente vara de medir a unos y a otros. Mucho más cuando a Ansarifard cuatro días antes, con el partido en contra, no le dio un solo minuto necesitando gol.
La compota siguió su cocción durante la primera parte con la lógica dosis de pardillismo de dos niños de 18 años. Perfecto esquema de salida el puesto por Urban, con un 4-1-4-1 que deja a Raoul para lo que sabe hacer y le exime de lo que anda más justo, por mucho que el chico se encargue día tras día de recordarnos sus errores de bulto. Bien plantada la línea de cuatro con los dos niños en el puesto que se supone mejor rinden y con Roberto y Credick en banda.
Perfecto en su posición, no así en el reparto de puestos. Se ponga como se ponga Olavide siempre sus movimientos más peligrosos arrancan en banda y él inconscientemente cae siempre ahí (el día del Barça, el del Sabadell y ayer son un ejemplo). Su pareja de baile dejó muestras de su membrillez perdiendo balones en zonas de alerta roja provocando las dos ocasiones claras del Llagostera en la primera parte. Mucho curro para el bueno de Mikel Merino. Membrilladas de las que son normales y que seguirá habiendo porque es lo que tiene la juventud e inexperiencia.
Y llegamos a las bandas. Si algo les caracterizó ayer fue el desequilibrio, pero no porque desequilibrasen el partido sino por ser una la antítesis a la otra. Cedrick nunca puede recibir en parado, siempre en carrera y Roberto todo lo contrario. Pues bien, salvo ocasiones concretas, al pobre chico de Arre le enviaron cada pepino del tamaño de un misil. Creo que si Urban hubiera puesto a Olavide en la banda izquierda y metido a Roberto con Merino el equipo habría estado más equilibrado y se hubiera evitado el cambio 'marcador' del descanso con Miguel.
Cambio en el descanso y no solo de jugador. La salida de un excesivamente revolucionado Jose cambió el sistema al habitual con Merino bajando al pivote con Loé y poniendo una línea de 3. A Urban las dos ocasiones del Llagostera creo que le pusieron sus dos membrillicos de corbata. El equipo tuvo más peso ofensivo con Merino, curiosamente, más cómodo y con un media punta muy dinámico. Dinámico pero en exceso, creo yo. Jose y su caracter son así: quiere hacer todo en poco tiempo y eso le mata, creo que debería reposar más y elegir mejor las opciones, a veces tapa al compañero por querer estar en todos los lados. Digno de alabar, pero también de corregir, mucho más viendo la jugada del caño que provoca una tarjeta en Merino.
Y entre ocasiones de un flojo Ansarifard y carreras acertadas de Cedrick con demostraciones técnicas de membrillo total llegó la reina de todas las membrilladas. And the winner is Cadamuro. No me vale la lectura que Urban hace del error garrafal del argelino achacándolo a su falta de partidos; este chico desde siempre ha sido así. Juega con tremendo aire de superioridad, técnicamente es muy bueno, pero le falta intensidad y sus tarjetas y los errores de colocación vienen siempre por eso. Y ojo, ayer su error es de los gordos, pero no olvidemos la monumental pifia en la marca que nos ofrecen Javi Flaño y Vujadinovic.
Gol en contra, grada que saca a relucir toda su frustración hacia el 'pasota en movimientos' y detalles de mucha calidad de Alex Berenguer. Poco más tuvo el partido en sus minutos finales.
Y ahora ya la última porción de nuestra tarta de membrillo que es para la afición (perdón por generalizar, pero no sabría decir en qué cantidad). Igual va siendo hora de que nos aclaremos un poquito con el qué queremos: pedimos chavales, pedimos a la vez luchar por el play off, decimos que nos es indiferente el resultado si se pierde con chicos y sin embargo ayer con la derrota le damos hasta el maestro armero. Yo desde luego no contemplo un Osasuna en estos momentos con 7 chicos de entre 17 y 21 años. Sería nuestra tumba deportiva y la de ellos.
Membrilladas desde el banquillo para comenzar. Está la de siempre, ya excesivamente repetida, y para mí la más grave de ayer: hay un chico llamado Kodro al que no le falta su dosis de membrillismo (lógica viendo su edad y su currículo), pero que siempre ha sacado con decoro, el acierto es otra cosa, los marrones en los que le ha metido el inexperto de su entrenador. Pues bien, ayer que tiene el chico la oportunidad para jugar en el puesto para el que está hecho no se le ocurre nada mejor a su jefe que relegarle al banquillo. Enésima muestra de diferente vara de medir a unos y a otros. Mucho más cuando a Ansarifard cuatro días antes, con el partido en contra, no le dio un solo minuto necesitando gol.
La compota siguió su cocción durante la primera parte con la lógica dosis de pardillismo de dos niños de 18 años. Perfecto esquema de salida el puesto por Urban, con un 4-1-4-1 que deja a Raoul para lo que sabe hacer y le exime de lo que anda más justo, por mucho que el chico se encargue día tras día de recordarnos sus errores de bulto. Bien plantada la línea de cuatro con los dos niños en el puesto que se supone mejor rinden y con Roberto y Credick en banda.
Perfecto en su posición, no así en el reparto de puestos. Se ponga como se ponga Olavide siempre sus movimientos más peligrosos arrancan en banda y él inconscientemente cae siempre ahí (el día del Barça, el del Sabadell y ayer son un ejemplo). Su pareja de baile dejó muestras de su membrillez perdiendo balones en zonas de alerta roja provocando las dos ocasiones claras del Llagostera en la primera parte. Mucho curro para el bueno de Mikel Merino. Membrilladas de las que son normales y que seguirá habiendo porque es lo que tiene la juventud e inexperiencia.
Y llegamos a las bandas. Si algo les caracterizó ayer fue el desequilibrio, pero no porque desequilibrasen el partido sino por ser una la antítesis a la otra. Cedrick nunca puede recibir en parado, siempre en carrera y Roberto todo lo contrario. Pues bien, salvo ocasiones concretas, al pobre chico de Arre le enviaron cada pepino del tamaño de un misil. Creo que si Urban hubiera puesto a Olavide en la banda izquierda y metido a Roberto con Merino el equipo habría estado más equilibrado y se hubiera evitado el cambio 'marcador' del descanso con Miguel.
Cambio en el descanso y no solo de jugador. La salida de un excesivamente revolucionado Jose cambió el sistema al habitual con Merino bajando al pivote con Loé y poniendo una línea de 3. A Urban las dos ocasiones del Llagostera creo que le pusieron sus dos membrillicos de corbata. El equipo tuvo más peso ofensivo con Merino, curiosamente, más cómodo y con un media punta muy dinámico. Dinámico pero en exceso, creo yo. Jose y su caracter son así: quiere hacer todo en poco tiempo y eso le mata, creo que debería reposar más y elegir mejor las opciones, a veces tapa al compañero por querer estar en todos los lados. Digno de alabar, pero también de corregir, mucho más viendo la jugada del caño que provoca una tarjeta en Merino.
Y entre ocasiones de un flojo Ansarifard y carreras acertadas de Cedrick con demostraciones técnicas de membrillo total llegó la reina de todas las membrilladas. And the winner is Cadamuro. No me vale la lectura que Urban hace del error garrafal del argelino achacándolo a su falta de partidos; este chico desde siempre ha sido así. Juega con tremendo aire de superioridad, técnicamente es muy bueno, pero le falta intensidad y sus tarjetas y los errores de colocación vienen siempre por eso. Y ojo, ayer su error es de los gordos, pero no olvidemos la monumental pifia en la marca que nos ofrecen Javi Flaño y Vujadinovic.
Gol en contra, grada que saca a relucir toda su frustración hacia el 'pasota en movimientos' y detalles de mucha calidad de Alex Berenguer. Poco más tuvo el partido en sus minutos finales.
Y ahora ya la última porción de nuestra tarta de membrillo que es para la afición (perdón por generalizar, pero no sabría decir en qué cantidad). Igual va siendo hora de que nos aclaremos un poquito con el qué queremos: pedimos chavales, pedimos a la vez luchar por el play off, decimos que nos es indiferente el resultado si se pierde con chicos y sin embargo ayer con la derrota le damos hasta el maestro armero. Yo desde luego no contemplo un Osasuna en estos momentos con 7 chicos de entre 17 y 21 años. Sería nuestra tumba deportiva y la de ellos.
¡Viva el membrillo!
Foto: www.agroterra.com
domingo, 25 de enero de 2015
¿Quién dijo miedo? Barça B 0- Osasuna 1
Se acabó enero en cuanto a partidos oficiales, en otras cosas aún quedan largos días, y todo lo negativo que de él se había dicho ha quedado en meros titulares y tertulias de barra de bar que, me temo, llevaban mucho de desconocimiento. Osasuna no solo no ha bajado su nivel de juego sino que, para mí, lo ha mejorado e incluso me deja la sensación de no haber sacado mucho más partido a los mimbres que tenemos. Ya dije el otro día que no iba a seguir con algo que no tenía más camino.
Valiente Urban, o cabezón según se mire, saliendo al Mini Estadi a jugarle a un equipo ofensivo y basado en su calidad en el ataque con un equipo sin equilibrio pero con ilusión y desparpajo como pocos. El comienzo del partido no presagiaba buenas sensaciones viendo como el Barça B se adueñaba del balón y provocaba que nuestros niños se cansaran como peor lo llevan, corriendo detrás de la bola. Empezábamos a notar que Sisinio y Javi Flaño iban a tener una tarde de mucho trabajo y no daban muestras de que lo fueran a resolver con éxito.
Llegado el primer cuarto de partido la cosa cambió; después de una ocasión clarísima de un inocente Dongou le quitamos el balón al Barça B y con eso les matas. Cuando no tienen la posesión sufren y pasan muchos problemas, de ahí que hubiera un momento en el que pareciera un monólogo de Osasuna en ataque en el que vino la jugada de estrategia que acertó Nino a meterla. Un gol más de un jugador que está rindiendo a un nivel altísimo, enorme jugador.
Fue curioso ver en este monólogo de ataque osasunista como Olavide entraba por banda izquierda y derecha dejándose llevar por su instinto de jugador de banda poco acostumbrado a guardar el sitio en su zona de pivote derecho. Pelillos a la mar si a tu lado tienes a un niño de 18 años que vestido de corto y jugando aparenta tener más de la treintena y que crece y crece día a día. Mikel Merino está haciendo un máster en tiempo récord y eso es muy bueno, pero también muy peligroso sino fuera porque conocemos un poco su entorno y sabemos que está bien aconsejado. ¡Que siga la fiesta!
La segunda parte comenzó como la primera, balón para el Barça B y Osasuna sufriendo en algunas posiciones porque el rival estaba más "normal" con Samper en la manija y Adama en el extremo. El morenito le buscó a Sisinio una y otra vez, pero demostró mucha potencia sin demasiado control y el albaceteño acabó comiéndole la tostada.
La presencia de Dongu por el centro le permitía buscar la espalda de nuestros inexpertos pivotes y provocaba algún que otro contratiempo sin mayor problema. Volvieron a ser fuegos de artificio de un rival que los usa demasiado; mucho toque, mucha filigrana pero poca efectividad y pegada.
La segunda amarilla absurda a De las Cuevas (volvió a tirar un partido gris para la calidad que deja ver de cuando en vez) metió en problemas al equipo; por inferioridad y por el famoso artículo absurdo del número de profesionales en el campo. Andábamos todo el rato rozando la ley, si bien parece ser que el problema no es tal porque si hubiera habido una expulsión de un profesional con un cambio en ese momento estaba todo solucionado. En ese caso entiendo menos la no presencia de David García en el campo (sí, soy así de cabezón).
Osasuna en este momento sabía que había que guardar la ropa y que los 3 puntos nos daban mucho más que un salto en la clasificación y a bien que los defendió. Los cambios de Alex y Manu ya nos dejaron en tranquilidad de caer en una alineación indebida y su rapidez no permitieron muchas confianzas en el rival. Una última clara ocasión de Gumbau que fue a las nubes y se acabó el partido y con él la aportación de Manu en el C.A. Osasuna, ¡qué te vaya muy bien por Tbilisi y tengas mucha suerte!
Se terminó el temido enero y acertamos los que conocíamos a quienes iban a sustituir a los internacionales; el equipo no solo no ha salido perjudicado sino que ha dejado muy claro que la base deben ser los mejores y que los niños son muy buenos. Sigamos por este camino y Osasuna volverá a ser aquel equipo que enganchó a muchísima gente, navarra y no navarra, por ser algo diferente.
¿Quién dijo miedo? Hasta el año que viene, enero. Bienvenido, febrero, vamos a por ti.
Valiente Urban, o cabezón según se mire, saliendo al Mini Estadi a jugarle a un equipo ofensivo y basado en su calidad en el ataque con un equipo sin equilibrio pero con ilusión y desparpajo como pocos. El comienzo del partido no presagiaba buenas sensaciones viendo como el Barça B se adueñaba del balón y provocaba que nuestros niños se cansaran como peor lo llevan, corriendo detrás de la bola. Empezábamos a notar que Sisinio y Javi Flaño iban a tener una tarde de mucho trabajo y no daban muestras de que lo fueran a resolver con éxito.
Llegado el primer cuarto de partido la cosa cambió; después de una ocasión clarísima de un inocente Dongou le quitamos el balón al Barça B y con eso les matas. Cuando no tienen la posesión sufren y pasan muchos problemas, de ahí que hubiera un momento en el que pareciera un monólogo de Osasuna en ataque en el que vino la jugada de estrategia que acertó Nino a meterla. Un gol más de un jugador que está rindiendo a un nivel altísimo, enorme jugador.
Fue curioso ver en este monólogo de ataque osasunista como Olavide entraba por banda izquierda y derecha dejándose llevar por su instinto de jugador de banda poco acostumbrado a guardar el sitio en su zona de pivote derecho. Pelillos a la mar si a tu lado tienes a un niño de 18 años que vestido de corto y jugando aparenta tener más de la treintena y que crece y crece día a día. Mikel Merino está haciendo un máster en tiempo récord y eso es muy bueno, pero también muy peligroso sino fuera porque conocemos un poco su entorno y sabemos que está bien aconsejado. ¡Que siga la fiesta!
La segunda parte comenzó como la primera, balón para el Barça B y Osasuna sufriendo en algunas posiciones porque el rival estaba más "normal" con Samper en la manija y Adama en el extremo. El morenito le buscó a Sisinio una y otra vez, pero demostró mucha potencia sin demasiado control y el albaceteño acabó comiéndole la tostada.
La presencia de Dongu por el centro le permitía buscar la espalda de nuestros inexpertos pivotes y provocaba algún que otro contratiempo sin mayor problema. Volvieron a ser fuegos de artificio de un rival que los usa demasiado; mucho toque, mucha filigrana pero poca efectividad y pegada.
La segunda amarilla absurda a De las Cuevas (volvió a tirar un partido gris para la calidad que deja ver de cuando en vez) metió en problemas al equipo; por inferioridad y por el famoso artículo absurdo del número de profesionales en el campo. Andábamos todo el rato rozando la ley, si bien parece ser que el problema no es tal porque si hubiera habido una expulsión de un profesional con un cambio en ese momento estaba todo solucionado. En ese caso entiendo menos la no presencia de David García en el campo (sí, soy así de cabezón).
Osasuna en este momento sabía que había que guardar la ropa y que los 3 puntos nos daban mucho más que un salto en la clasificación y a bien que los defendió. Los cambios de Alex y Manu ya nos dejaron en tranquilidad de caer en una alineación indebida y su rapidez no permitieron muchas confianzas en el rival. Una última clara ocasión de Gumbau que fue a las nubes y se acabó el partido y con él la aportación de Manu en el C.A. Osasuna, ¡qué te vaya muy bien por Tbilisi y tengas mucha suerte!
Se terminó el temido enero y acertamos los que conocíamos a quienes iban a sustituir a los internacionales; el equipo no solo no ha salido perjudicado sino que ha dejado muy claro que la base deben ser los mejores y que los niños son muy buenos. Sigamos por este camino y Osasuna volverá a ser aquel equipo que enganchó a muchísima gente, navarra y no navarra, por ser algo diferente.
¿Quién dijo miedo? Hasta el año que viene, enero. Bienvenido, febrero, vamos a por ti.
Foto: www.diariodeunamaestra.es
sábado, 17 de enero de 2015
La ilusión gana a un desequilibrio evitable. Osasuna 0- Sabadell 0
Ya dije la semana pasada que para mí habíamos perdido dos puntos; hoy digo que hemos perdido cuatro. En Huelva, Osasuna se enfrentó a su rival más flojo hasta entonces y hoy ha llegado otro aún peor. La falta alarmante de calidad del Sabadell arriba nos ha librado de males mayores, porque mira que nos ganaban fácil la superioridad en la espalda de los pivotes y sobre todo en nuestra banda derecha. A Collantes y al robo de Eguaras nadie les acompañaba, siendo los laterales un auténtico despropósito.
Insisto en que no pienso hablar más de la solución lógica a un desaguisado que nos hace saltar al campo sin equilibrio táctico alguno y que nos impide ver toda la calidad de un gran Miguel Olavide. Por contra, nos ofrece una versión adulta de un niño de dieciocho llamado Mikel Merino, obligado a desdoblarse por todo el centro del campo para tapar agujeros lógicos provocados por falta de experiencia y de costumbre de su compañero en la sala de máquinas.
Osasuna da mucha ventaja al rival con jugadores fuera de sitio en ocasiones por obligación y en otras por gusto del míster como es el caso de Kodro o de Olavide. En el caso del primero, sus movimientos son de jugador de área, se pierde encarando y cayendo a banda y, aunque nadie le puede reprochar nada, yo creo que baja mucho su rendimiento a cuando recibe en el área y explota su olfato de nueve puro. Pero es que la salida de dos pivotes blandos le "obliga" a Urban a meter un jugador como Kenan por delante de ellos para la salida en largo y saltar el paso de juego por los niños.
En el lado positivo, aparte de los mencionados pivotes, yo hoy pondría a un poco afortunado Roberto Torres. Sé que iré contracorriente una vez más, pero hoy no le puedo pedir mucho más al de Arre. No se ha escondido ni una sola vez, la ha pedido, ha repartido juego y poco más le exijo. Creo que solo un acierto de cara al gol le llevará a una pequeña tregua con una grada que ya le pasa muy pocas, exigiéndole en ocasiones cosas que no tiene y no nos dará.
Hizo más Osasuna que el rival por ir a por el partido, pero no creo que fuese claro merecedor como lo puede ver el míster. Cierto que tuvimos nuestras ocasiones, la mayoría a balón parado, pero también lo es que ellos dieron al larguero y Roberto Santamaría debió hacer la parada de la tarde, muchísimo mejor que la parada a la falta de De las Cuevas. Al menos me quedo con el mensaje positivo que Urban manda en rueda de prensa posterior al partido en contra de ese pequeño defecto que tiene de enviar alguno negativo el día previo al partido. Ayer le tocó a la baja de Sisinio.
La ilusión gana por goleada y es por una cosa que veníamos diciendo desde agosto; un empate con gente joven, con niños que son nuestro futuro es más valorado que una victoria pírrica con "más de lo mismo" como pudo ser la del día del Tenerife. Hoy tocaba debut en casa de un niño como Alex Berenguer y creo que, salvo un error de miedoso, no lo ha hecho mal. Buena entrada también la de Jose para dar un pase de maestro y trabajar en un puesto que tampoco es el suyo.
Fin de la primera vuelta y Osasuna se encuentra de nuevo como a principio de temporada; ilusión venida a más y que solo espero que la vuelta de los que ahora andan de torneos internacionales no nos la hunda. Este es el camino y ya si ponemos a cada uno en su sitio sería la repanocha.
Insisto en que no pienso hablar más de la solución lógica a un desaguisado que nos hace saltar al campo sin equilibrio táctico alguno y que nos impide ver toda la calidad de un gran Miguel Olavide. Por contra, nos ofrece una versión adulta de un niño de dieciocho llamado Mikel Merino, obligado a desdoblarse por todo el centro del campo para tapar agujeros lógicos provocados por falta de experiencia y de costumbre de su compañero en la sala de máquinas.
Osasuna da mucha ventaja al rival con jugadores fuera de sitio en ocasiones por obligación y en otras por gusto del míster como es el caso de Kodro o de Olavide. En el caso del primero, sus movimientos son de jugador de área, se pierde encarando y cayendo a banda y, aunque nadie le puede reprochar nada, yo creo que baja mucho su rendimiento a cuando recibe en el área y explota su olfato de nueve puro. Pero es que la salida de dos pivotes blandos le "obliga" a Urban a meter un jugador como Kenan por delante de ellos para la salida en largo y saltar el paso de juego por los niños.
En el lado positivo, aparte de los mencionados pivotes, yo hoy pondría a un poco afortunado Roberto Torres. Sé que iré contracorriente una vez más, pero hoy no le puedo pedir mucho más al de Arre. No se ha escondido ni una sola vez, la ha pedido, ha repartido juego y poco más le exijo. Creo que solo un acierto de cara al gol le llevará a una pequeña tregua con una grada que ya le pasa muy pocas, exigiéndole en ocasiones cosas que no tiene y no nos dará.
Hizo más Osasuna que el rival por ir a por el partido, pero no creo que fuese claro merecedor como lo puede ver el míster. Cierto que tuvimos nuestras ocasiones, la mayoría a balón parado, pero también lo es que ellos dieron al larguero y Roberto Santamaría debió hacer la parada de la tarde, muchísimo mejor que la parada a la falta de De las Cuevas. Al menos me quedo con el mensaje positivo que Urban manda en rueda de prensa posterior al partido en contra de ese pequeño defecto que tiene de enviar alguno negativo el día previo al partido. Ayer le tocó a la baja de Sisinio.
La ilusión gana por goleada y es por una cosa que veníamos diciendo desde agosto; un empate con gente joven, con niños que son nuestro futuro es más valorado que una victoria pírrica con "más de lo mismo" como pudo ser la del día del Tenerife. Hoy tocaba debut en casa de un niño como Alex Berenguer y creo que, salvo un error de miedoso, no lo ha hecho mal. Buena entrada también la de Jose para dar un pase de maestro y trabajar en un puesto que tampoco es el suyo.
Fin de la primera vuelta y Osasuna se encuentra de nuevo como a principio de temporada; ilusión venida a más y que solo espero que la vuelta de los que ahora andan de torneos internacionales no nos la hunda. Este es el camino y ya si ponemos a cada uno en su sitio sería la repanocha.
Foto: elprofedefisica.naukas.com
Etiquetas:
Alex Berenguer,
De las Cuevas,
Liga Adelante,
Mikel Merino,
Olavide,
osasuna,
Partidos de Osasuna,
Roberto Santamaría,
Roberto Torres,
Sisinio,
Urban
sábado, 10 de enero de 2015
No hay dos sin tres. Recreativo 1- Osasuna 1
Nuevo partido en Osasuna para buscar soluciones a las bajas de titulares y alcorconazo al canto por parte de Urban. Que sí, que el empate es bueno, que seguimos con la racha positiva y que si nos atenemos a eso el experimento ha sido positivo, pero a mí no me ha terminado de convencer.
Y no lo ha hecho porque ante el peor equipo que he visto en esta primera vuelta hemos pasado más apuros de los que deberíamos. Era de cajón que el Recre nos iba a atacar siempre por nuestra banda izquierda con Pedro Ríos y no hemos puesto ni un solo remedio ante algo así.
La pareja Roberto-Sisinio no podía contra eso y mucho menos por la tendencia de un enorme Mikel Merino a tirarse hacia el centro para apoyar a Olavide, poco acostumbrado a trabajar en esa zona pero sacrificado y trabajador como acostumbra. Hay peloteros de los buenos con estos dos. Particularmente a mí no me gustan este tipo de parejas en la sala de máquinas y creo que la endeblez del contrario nos ha permitido pasar el examen con cierta nota.
El mensaje estaba claro desde el comienzo con las declaraciones del míster el viernes hablando de empate como buen resultado y viendo cómo se daban las circunstancias no parecía malo. Una vez pasado el partido a mí se me queda corto, me sigue pareciendo que tenemos una línea de tres como antaño; parsimoniosa, con escasas entradas por banda y previsibles en su salida hacia interior y disparo. Esto hace a Osasuna demasiado plano en ataque y muy dependiente de la inteligencia de Nino.
No todo es plano y previsible, si algo ha cambiado este año y sobre todo desde Miranda es que el equipo cree en sí mismo y un gol en contra no nos hunde y nos saca del partido, por lo general. Hoy de nuevo hemos ido a remolque y se ha logrado empatar a base de aprovechar la que hemos tenido y que tan bien la ha buscado Merino en lo que parecía una jugada ensayada. Dejada de libro y gol de nueve puro por parte de Nino. Se sabe competir con lo que tenemos y eso es de destacar.
En el haber de Jan Urban está la dificultad de saberse mover con la famosa norma de la RFEF que obliga a tener siempre en el campo al menos a siete jugadores profesionales. Solo bajo esa premisa podría entender la salida del equipo de David García, pero aun así no la entiendo y mira que sé que al míster no le gusta de pivote porque es lento en las decisiones con el balón en los pies.
No lo comparto, pero en el minuto 85 de hoy se acaba esto con la salida de un jugador al que se le ha dicho muchas veces que no cuentan con él y que está a punto de salir de Osasuna (profesional como la copa de un pino el bueno de Maikel). Ahí ha quedado zanjada cualquier discusión o esperanza. Es su decisión y con ella yo también a muerte mientras sea nuestro entrenador.
Personalmente no me bajo del burro y lo de hoy lo veo como el Alcorconazo III, si bien hay que reconocer que el resultado me deja en evidencia y sobre todo quien me deja son la pareja Mikel-Miguel, pero eso era algo predecible conociendo a los dos y la calidad que atesoran. A estos les pones de portero y se salen.
Foto LFP desde www.osasuna.es
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















